Trinoceronte

Porque 140 caracteres a veces no son suficientes

La Novela Periódica

No hay mejor regalo para una persona que no esta acostumbrada a leer libros de corrido que un buen libro con el que pueda obsesionarse y leer en un par de sentadas.  La Cuchara Menguante es uno de esos libros.

[La Cuchara Menguante] es “[…] toda una obra de arte de la divulgación científica!” 
Diciembre 27 de 2013
http://bit.ly/trino-cuchara-menguante

Portada de la Edición en Español de la Cuchara Menguante

Portada de la Edición en Español de la Cuchara Menguante

Si quisieras contar una historia científica en modo novela, llena de personajes reales, historias truculentas de envidia y ambición, aventuras, romance, etc. pero manteniendo al mismo tiempo el tono informativo y fascinante de la divulgación científica, ¿sobre qué escribirías?

El físico Sam Kean encontró la respuesta: la Tabla Periódica.

Pero una cosa es reconocer que la enorme diversidad química y física que encierran los ciento y cacho de elementos químicos descubiertos a la fecha puede ser fuente de cientos de páginas de buena divulgación, y otra, es tener la madera literaria y científica para hacerlo.

La Cuchara Menguante es el resultado: 405 páginas de buena divulgación y una lección de física y química que envidiaría el mejor de los maestros de ciencias.  Lo que soy yo nunca volveré a pasear por las filas y columnas de ese “crucigrama cuántico” sin recordar con placer las historias que Kean recopila magistralmente en este libraco.

¿Qué más se puede decir? Léanlo, no pierdan el tiempo con esta entrada de blog, que no le puede hacer justicia a este libro exquisito.

Para los que no están convencidos todavía, les dejo aquí un anticipo de lo que son algunas de los datos y las historias más fascinantes que encontré entre sus páginas y que tuve la oportunidad de trinar como alma sin consuelo entre la última semana de diciembre de 2013 y la primera de enero de 2014, durante la que tuve la suerte de leer el libro entre filas en supermercados, interminables horas en piscina o mientras esperaba por algo de sueño en los insomnes días de las vacaciones.

Para empezar, la estructura del libro ¡Genial!  ¿Cómo contarías la historia de la Tabla Periódica? ¿Comenzarías desde los antiguos griegos especulando sobre la composición del mundo hasta llegar al descubrimiento de elementos químicos de los que no se han creado sino un puñado de átomos en el laboratorio? ¿navegarías por las filas y columnas de la tabla describiendo las historias de cada elemento químico? ¿contarías la historia del descubrimiento de algunos de los elementos más interesantes?

La Cuchara Menguante ofrece una solución ingeniosa: armar el esqueleto de esta “novela” alrededor de las historias, en lugar de los elementos químicos mismos.  En lugar de un recuento en orden cronológico (aunque es obvio que algunos capítulos finales se producen en las postrimerías del siglo XX y principios del XXI) o de una descripción pormenorizada elemento por elemento, Sam Kean arma su “novela periódica” enfocándose en temas como la guerra, la política, el origen de los elementos, los venenos, la vida, etc.

El nombre de los capítulos del libro lo dicen todo: “la geografía es destino”, “la genealogía de los elementos”, “los galápagos de la tabla periódica”, “los elementos de la guerra”, “se extiende la guerra fría”, “de la física a la biología”, “el pasillo de los venenos”, “tómese un par de elementos y llámeme por la mañana”, “elementos y dinero”, “la ciencia de las burbujas”, “instrumentos de ridícula precisión” y así continúa la lista (que a propósito no se encuentra en ninguna parte; la edición en español publicada por Planeta, extrañamente no tiene Tabla de Contenido)

Estos son algunos “¿sabías que…?” que no había encontrado en otro libro y que La Cuchara Menguante me regalo estas vacaciones:

  • ¿Sabías que si le quitas a un gas noble (Helio, Neón, Xenón) un protón y un electrón se convertirá en un gas energético y reactivo (Fluor, Cloro, Bromo, Yodo) y si le agregas lo mismo obtendrás un metal explosivo (Sodio o Potasio)?
  • ¿Sabías que el “Carborano”, un ácido hecho de Carbono y Boro, es el ácido más fuerte descubierto?: su PH es de -18 lo que implica que es unas 10 trillones de veces “mas ácido” q’el ácido gástrico cuyo PH es de +1.
  • ¿Sabías que el Silicio y el Carbono se parecen tanto que el uno podría reemplazar al otro en las moléculas de la vida casi sin que lo notáramos?… bueno, excepto porque si el Silicio fuera tan bueno, la vida en la Tierra estaría basada en este elemento que es 250 abundante que el Carbono en la corteza de la Tierra.  Pero la vida prefirió al escaso Carbono.  Por algo será.  De otro lado si el Carbono del CO2, un gas fundamental para la vida, fuera reemplazado por el Silicio, formaría una sustancia sólida, el SiO2 (o sílice, la componente más importante de la arena) que sería incapaz de absorberse y liberarse con facilidad en los fluídos de los que estaría hecha una silicea forma de vida.
  • ¿Sabías que (siguiendo con el Silicio) la proporción Silicio:Carbono en la vida decrece a medida que la vida se hace más compleja?  En la corteza de la Tierra la proporción es 250:1, en el humus (la materia orgánica del suelo) es 15:1, en el Plancton (el pasto y los “insectos” de los océanos) la proporción es 1:1, en los helechos 1:100 y en los mamíferos (incluyéndonos) 1:50000 [dicho sea de paso que, con el advenimiento de los dispositivos móviles y si incluímos los accesorios que visten algunos mamíferos esta última desproporción Silicio:Carbono se esta equilibrando]
  • ¿Sabías que capturar Nitrógeno (un elemento fundamental para formar casi todas las moléculas importantes de la vida) es para todos los organismos en la Tierra un reto muy difícil?.  El Nitrógeno es gaseoso y no es fácil capturarlo en esa forma.  Las sarracenias y las atrapamoscas son plantas que han encontrado una solución ingeniosa: capturan insectos para quedarse con su Nitrógeno.
  • ¿Sabías que si se rociará la Tierra con Cobalto-60, de modo que cada metro cuadrado contuviera tan sólo 1 gramo de este isótopo, toda forma superficial de vida en la Tierra moriría por la exposición a los rayos gamma productos de su desintegración radiactiva?
  • ¿Sabías que en los años 50 y 60 los químicos y físicos crearon elementos químicos que solo existieron por unos breves instantes al principio del Sistema Solar y que no habían estado por aquí en más de 4,500 millones de años?  El único sistema natural con la misma capacidad para fabricar elementos tan inestables es una Supernova de colapso estelar ¡vaya logro del intelecto humano!
  • ¿Sabías que el Cobre y sus aleaciones se usan en monedas y barandas públicas porque es un elemento autoesterilizante?: mata las bacterias para las cuales el metal es un poderoso veneno sin que lo sea para nuestros propios tejidos.
  • ¿Sabías que en toda la corteza de la Tierra que tiene ~3200 trillones de kilogramos hay solamente 7 kilogramos de Plutonio y 30 gramos de Francio?
  • ¿Sabías que el Berilio sabe a azúcar y el Telurio a ajo y la razón de ello es que engañan a las células responsables de identificar estos sabores en nuestra lengua?
  • ¿Sabías que los iones positivos de los metales que forman las denominadas “sales” son detectados por nuestra lengua y producen el inconfundible sabor de “salado”?  Es decir cuando algo es salado no es que sepa a Sodio y Cloro, sino que sabe a la carga positiva del Sodio.  Lo mismo con otras sales (el mar por ejemplo contiene gran cantidad de sales minerales diferentes al Cloruro de Sodio, que consumimos con la comida, e igual nos sabe a salmuera; hagan la prueba ¡lamiendo una roca!)
  • ¿Sabías que el sabor ácido es en realidad sabor a protones?  Las células sensibles de nuestra lengua son capaces de detectar la presencia de iones de Hidrógeno (es decir protones) y de esa manera crean el inconfundible sabor de por ejemplo los limones.
  • ¿Sabías que usando isótopos trazadores radioactivos se descubrió que una molécula de agua pasa en el cuerpo humano en promedio tan solo 9 semanas antes de ser reemplazada por otra?
  • ¿Sabías que el metal más costoso no es ni el Oro, ni la Plata, ni el Aluminio (como veremos adelante) sino el Rodio?  En 1979 Paul McCartney recibió un disco de Rodio por ser el cantante vivo que más discos había vendido en la historia.
  • ¿Sabías que hasta 1886 el Aluminio fue un metal precioso? Napoleón ofrecía cubiertos de Aluminio a los invitados especiales. A los demás les permitía usar la grosera cubiertería de Oro.
  • ¿Sabías que el nombre de los gases nobles “Neón”, “Xenón”, “Kriptón” hacen referencia a “cosas extrañas” (“Nuevo”, “Extranjero” y “Críptico” respectivamente)?
  • ¿Sabías que los gases nobles se caracterizan porque no forman compuestos químicos?.  Estos elementos no se alían ni con sus pares ni con otros elementos químicos.  Sin embargo físicos y químicos han creado el compuesto más inestable de la historia: el Flurohidruro de Argón.  Un compuesto que existe sólido a 265 grados bajo cero y que con solo “pensar en él” se descompone.
  • ¿Sabías que la física ha reconocido muchas otras fases de la materia distintas de los aburridos sólido, líquido y gaseoso?  También existen el plasma, el superconductor, el superfluído, los “super átomos”,  el plasma de quark y gluones, incluso el vacío (este no estaba en la Cuchara Menguante pero sí en otro fascinante libro del que les hablaré en alguna ocasión).  El más raro de todos podría ser el “condensado de Bose-Einstein” creado solo recientemente en el laboratorio.
  • ¿Sabías que en un Condensado de Bose-Einstein, átomos de Rubidio son enfriados a una temperatura tan groseramente baja que su velocidad promedio es tan solo de algunos milímetros por segundo?  Tan baja es la velocidad que obedeciendo al principio de incertidumbre de Heisenberg (entre más precisa es la velocidad menos cierta es la posición) el lugar de los átomos se hace tan incierto que todos ellos se “superponen” formando un solo “átomo efectivo” que podría incluso ser visto al microscopio.

Pero lo que hace más fascinante al libro son sus historias con protagonistas humanos, buenos y malos, famosos y anónimos, todos relacionados con el descubrimiento de los elementos químicos tabulados en este crucigrama cuántico.

Me sorprendió saber por ejemplo que Enrico Fermi, uno de los más grandes físicos del siglo XX, murió a los 53 años de Neumonitis por aspirar polvo de Berilio utilizado en sus experimentos sobre la fisión nuclear ¡muerto en su salsa! podríamos decir (con crueldad).  El mismo Fermi que recibió el premio Nobel, lo hizo después de anunciar que había descubierto nuevos elementos químicos.  La realidad era otra: lo que había descubierto eran los subproductos de la fisión nuclear, elementos convencionales que nadie esperaba encontrar allí.  Es decir, uno de mis ídolos científicos recibió un Nobel por un descubrimiento que no hizo  ¡vaya decepción!

La familia Curie tiene lo suyo en esta historia novelada de la ciencia.  La madre, la gran Marie Curie, ganadora de dos premios Nobel, uno de química, por el descubrimiento del Polonio y otro de física, murió de Cáncer de Ovario a los 63 años después de una vida dedicada a la investigación sobre la radioactividad.  Pero Marie no era una “nerd” cualquiera.  Después de enviudar se cuenta que tuvo sus amoríos con un hombre casado, el famoso físico Paul Langevin.  De ella también se cuenta que se encerraba en un armario con colegas para mostrarles la fluorescencia de algunas sustancias radioactivas.  Entre esos colegas se encontraba el no menos famoso J. J. Thomsom o Lord Kelvin, el Einstein del Siglo XIX y quien nunca se trago esas historias sobre la transmutación de los elementos químicos (no se cuenta si le pareció convincente la demostración de la inquieta Curie).  Otro colega que se metió con la Curie en el clóset recibió una dura reprimenda de su esposa por andar con una mujer que ya tenía cosechada una fama de quita maridos.  Mas triste en la historia de los Curie es la de la hija de la pareja, Irene Juliot-Curie que murió a los 59 años después de inhalar un poco de Polonio, el mismo elemento que le dio a su madre el premio Nobel.

Un Niels Bohr que parece haber robado una idea a un químico de menos prestigió, un Mendeleev con una personalidad que desconoceríamos en un hombre con el lugar que tiene en la historia, un Ernst Rutherford que pronunció la frase de “en la Ciencia solo hay física, lo demás es filatelia” para ganar después el premio Nobel de Química ¡Ja! Un Crick y un Watson que usaron los resultados de una mártir de la ciencia para adelantar su hipótesis de la estructura de doble hélice del ADN, grandes hombres de ciencia que creían que podría mejorarse la especie desanimando a los pobres y a los menos dotados para que se reprodujeran.  Todo al mejor estilo de un novelón Mexicano.  ¿Quién iba a creer que la Tabla Periódica, la compañera inseparable de todos los estudiantes del mundo que tienen en ella el único recurso al que pueden apelar en un examen, tendría por dentro tanto de ancho, de largo como de profundo?

Con el temor de haberlos agotado demasiado para iniciar la lectura de este maravilloso libro, les dejo finalmente una sola conclusión: no se debería volver a dar una clase de física moderna o de química sin haber leído La Cuchara Menguante.

Lo que soy yo haré que mis estudiantes de Astronomía y de Física lo lean sin falta antes de graduarse.

Recomendación final: hagan una copia de las Notas al final del libro, para que las tengan a la mano mientras lo leen.  Son 40 páginas de notas tan o mas interesantes que el contenido del libro. 

Nota mental: solo me queda una tarea, averiguar por qué el libro se llama así (La Cuchara Menguante o Disappearing Spoon en inglés).  Si alguien lo sabe deje su comentario.

Advertencia: algunos de los datos provistos en esta entrada pueden ser imprecisos.  Mi intención no era serlo completamente sino animarlos a leer el libro.  Excúsenme si he errado nombres o cifras y por favor indíquenlo en los comentarios abajo.

Actualización (Enero 9 de 2014).  Gracias a Cristiam Santa (ver comentarios abajo) por dilucidar el “misterio” del nombre del libro.  Todo el tiempo estuvo delante de mis narices y no lo ví.  Lo siento.  Lamentablemente una búsqueda trivial en el libro de la palabra “cuchara” no funciona.  La palabra que aparece rodeando el truco del Galio en la página 63 es “cucharilla”  ¡Les fallé como investigador literario y como científico!

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4 pensamientos en “La Novela Periódica

  1. Primero agradeazco la recomendacion del libro, el cual ha resultado ser una lectura amena e interesante.
    Aunque apenas comienzo el libro me atreveria a pensar que el titulo se refiere a un experimento muy comun donde una cuchara metalica se sumerje en agua y desaparece. El truco esta en usar un metal como el Galio o una aleacion cuyo punto de fusion sea solo un poco por encima de la temperatura ambiente, y tener el vaso de agua a esta temperatura.

    http://curbed.com/archives/2011/02/28/spoon-dissolves-in-water-which-can-become-spoon-again.php

  2. Enrique en dijo:

    Una pequeña rectificación: Si a un gas noble se le añade o se le quita un electrón (cosa energéticamente muy difícil) no se obtiene otro elemento, se obtiene ese gas ionizado. Si esto fuese así, al quitarle un electrón al mercurio (muy fácil) obtendriamos Oro, y su valor no seria tan elevado.
    Un saludo

    • Hola Enrique,

      Gracias por el comentario. Es cierto lo que dices si le quitas o le agregas solamente un electrón. La entrada sin embargo dice claramente si le “agregas un protón Y un electrón”. Se deben agregar o quitar ambas partículas para de un átomo obtener el otro.

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