Trinoceronte

Porque 140 caracteres a veces no son suficientes

Indignación con cara de Colombiano

Colombia es uno de los países con más leyes y burocracia del mundo (no tengo fuentes para soportar esta afirmación, pero podría apostarlo).  Una de las razones de este mal endémico de nuestro país es la desconfianza, el principio de “presunción de culpabilidad”: Nadie [especialmente en Colombia] es inocente hasta que no pruebe lo contrario.

Cada que intentas hacer un trámite, comprar una propiedad o publicar algo, debes primero probar vehementemente que no le estas robando a la gente o al estado. La reacción del estado a esto es que cada vez que alguien (una sola persona) comete una falta, las autoridades colombianas corren a inventar una norma que impida que los otros cuarenta y punta millones de colombianos podamos cometer la misma falta (por improbable que sea).

A los colombianos de a pie se nos ha “pegado” esta desconfianza.  A muchos de nosotros, cuando alguien es exitoso o consigue triunfos que nos parecen increíbles, lo primero que se nos viene a la cabeza es la frase “ahí debe haber gato encerrado”.  La primera reacción de un colombiano promedio ante el talento o los logros increíbles de otro colombiano es, como reza el dicho, “de eso tan bueno no dan tanto”.  A veces lo decimos abiertamente, otras veces lo reservamos para la intimidad.   Pero, no lo neguemos.  Lo hacemos frecuentemente.

Por eso hoy, cuando un Mexicano (pero podría ser también un colombiano aunque posiblemente de serlo diríamos que es un envidioso) nos demuestra que alguien en el que habíamos confiado “ciegamente” (en realidad alguien con el que simplemente habíamos aplicado el principio de “todos somos inocentes antes de que se pruebe lo culpable”) nos había estado engañando por años, yo no puedo sino sentir pena por la cultura colombiana.

Cuando por fin habíamos creído en alguien sin mirarlo con los “ojos entrecerrados” pensando “usted es un Colombiano e hizo eso… ¡yo no creo!… pruébelo”; cuando no nos habíamos ocupado de investigar a fondo el producto del talento sin dudar que pudiera darse también en nuestro país, ¡pum! terminamos engañados.

Si todavía no adivinan de qué les estoy hablando, échenle una mirada a la siguiente presentación (dar click en la imagen para ir a la presentación en Slide Share):

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 7.38.36 a.m.

Hace unos meses escribí en este blog una entrada, “Indignación con cara de Astrofotógrafo” en la que lamentaba el hurto que había sufrido Leonardo Delgado Ariza de su equipo fotográfico.  Confieso que nunca verifique si esa información era veraz y al sol de hoy no sé realmente si el robo del que hablaba en esa entrada ocurrió realmente.  Confié ciegamente en que lo que él decía era verdad.  Me deje llevar por el principio fundamental del derecho “Leonardo es inocente hasta que alguien demuestre que no lo es”.  Si fuera una entidad del estado tal vez le habría pedido a Leonardo copia de la denuncia y dos testigos con cédula.

Repito que no sé realmente si el hurto del que trataba la entrada ocurrió realmente; lo que si es cierto es que todas las evidencias mostradas por Pablo Loonie Pacheco, autor de la juiciosa investigación que cito arriba, parecen demostrar que me equivoque en mis juicios sobre la calidad del trabajo astrofotográfico de Leonardo (trabajo que todavía no alcanzo a distinguir de sus elaborados montajes).

A pesar de todo (y otra vez apelando a la buena fé) confió que Leonardo tenga fotos que son realmente suyas.  Entre todas las fantásticas imágenes que nos mostraba, deben haber cosas de su propia factura.  Seguro que sí.  Tampoco dudo de su trabajo muy loable con los niños en Bogotá.  Me duele, sin embargo, que el logo de su organización quede vinculado con esta situación tan bochornosa (espero no tener después que admitir que también estaba equivocado en esto… ¡si ven!… ya me estoy comportando como el típico colombiano).

Escribo esta entrada para reconocer mi error y ofrecer disculpas a todos aquellos a los que transmití mi sentimiento de solidaridad con alguien que escondía un oscuro secreto.

Personalmente creo que la solidaridad no es mala incluso cuando se trata de alguien que ha hecho algo indebido.  Pero es cierto que se siente mucha indignación cuando uno ha entregado su confianza (y hasta su plata) a alguien que tenía un secreto de esas dimensiones.

Por ahora he suspendido el acceso a esa entrada (no la he borrado, en caso de que alguien quiera verificar algo sobre ella).  Por respeto a la verdad, sin embargo, presento aquí copia de algunas de las imágenes que publique en ese entonces como si fueran auténticas o de la autoría de Leonardo, esta vez con el debido reconocimiento de sus autores legítimos y con la prueba de que algunas (no sé si todas) estaban severamente trucadas.

La buena fé de los Colombianos que trabajamos en Astronomía, esta hoy de “luto”.  Sin embargo no podemos bajar la guardia y caer nuevamente en la desconfianza.  Hoy reconocemos que alguien nos engaño.  Que no sea esta una excusa para mañana no confiar en nuevos talentos colombianos.  Es cierto que en lo sucesivo seremos más cuidadosos.  Pero ser cuidadoso y no apresurarse, no significa pensar que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 7.58.42 a.m.

Análisis realizado por Cesar Cantú Quiroga de una de las imágenes de Leonardo Delgado que publique en mi entrada original.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.01.20 a.m.

Análisis de los analemas publicados por Leonardo realizado por Pablo Loonie Pacheco que muestra que la inclinación del patrón es el mismo respecto al horizonte cuando debería cambiar dependiendo de la hora (altura sobre el horizonte en la que fue tomado). Crédito de la comparación: Pablo Loonie Pacheco.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.04.01 a.m.

Superposición de la imagen publicada por Leonardo (y reproducida por mí en mi entrada) y la imagen original tomada por Dean Rowe, el autor legítimo.  Crédito de la superposición: Pablo Loonie Pacheco.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.06.38 a.m.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.07.19 a.m.

Comparación de una de las “increíbles” imágenes de Leonardo con una simulación de la configuración del mismo evento.  Se puede ver que el tamaño de Júpiter en el montaje arriba esta exagerado y que falta Ganymedes que tiene un brillo similar a las otras lunas.  Crédito: Pablo Loonie Pacheco.

 

 

 

 

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Un pensamiento en “Indignación con cara de Colombiano

  1. Mauricio Vinasco en dijo:

    De acuerdo con el profesor Jorge Zuluaga. Ojalá la desconfianza no nos invada por un individuo.. Pero sí debemos ser más cuidadosos cuando de la noche a la mañana aparece un “nuevo” personaje en el medio astronómico colombiano.

    Por otro lado, si Leonardo, lee esto, le recomiendo pedir diculpas públicas.. Decir en cuáles fotos no cometió fraude y confirmar en cuáles sí cometió.. Las razones por las que habrá cometido esto son personales pero no justifican esto…

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