Trinoceronte

Porque 140 caracteres a veces no son suficientes

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Júpiter para Curiosos

Después de 5 años y 35 minutos de “apretar el asterisco”, los científicos y técnicos de la misión Juno al planeta Júpiter han podido al fin descansar.  La nave se encuentra a esta hora “parqueada” comodamente en una elongada órbita alrededor del planeta, esperando los próximos “perijoves” para empezar a hacer un montón de ciencia.  Lo que es a mi como divulgador científico y maestro por igual, me encanta utilizar datos curiosos para acercarnos a la ciencia y en este caso para que entendamos la importancia que para todos en el mundo de las ciencias planetarias tiene esta misión.  He aquí una colección de datos curiosos sobre Júpiter, sus lunas y naturalmente sobre la sonda Juno que compile el día de la llegada de la nave al planeta.  Como siempre mis seguidores en twitter (los de verdad y los de mentiras) los leyeron primero allí.  Aquí los reproduzco agregando uno que otro detalle que no me cupo en 140 caracteres

“¡Hoy es día de #Jupiter! En lo sucesivo y hasta que se apaguen los quemadores de #Juno voy a soltar datos curiosos sobre el planeta y la misión
Julio 4 de 2016
http://bit.ly/trino-datos-jupiter

Ir rápido: Una imagen dice más que mil palabras1,000 TierrasSorpresasAuroras volcánicas. Júpiter mortalCámara fritaMisión suicidaLa patadita de la buena suerteJEDIHumedad en JúpiterJúpiter, un lugar “oscuro”Una forma anormal. Radiografiados por Júpiter. Miel de Júpiter. Enfant Terrible. Jupiter FM. La constelación magnética. Dínamo. Auroras a unos kilómetros. Auroras en esteroides. Una aplastante realidad.

Una imagen dice más que mil palabras

¿De qué tamaño es #Jupiter y su mancha roja? (¡fantástica animación de @PlanetarioMed!)
http://bit.ly/29kgKvt

Crédito: Planetario de Medellín

Crédito: Planetario de Medellín

1,000 Tierras

#Jupiter tiene un volumen 1421 veces mayor que la Tierra pero en él cabrían solo 901 Tierras
¿por qué?
http://bit.ly/29OCIaP

Crédito: Mark Garlick/Science Photo Library. Tomada de: Discover Magazine

Crédito: Mark Garlick/Science Photo Library. Tomada de: Discover Magazine

Este es un asunto un poco truculento.  Estamos acostumbrados a escuchar en astronomía, a veces, que el Sol es 100 veces más grande que la Tierra y otras que es millones de veces mayor ¿cuál es la verdad?.

Es importante que al comparar cuerpos astronómicos (o terrestres) siempre aclaremos si estamos comparando su tamaño (diámetro, radio, lado), su volumen o su masa.  Por ejemplo Júpiter tiene un tamaño (diámetro) 11.2 veces mayor que el de la Tierra.  Esto quiere decir que si se pone a Júpiter en una mesa habría que poner 11.2 Tierras una encima de la otra para igualarlo en “altura”.

Pero ¿cuántas tierras caben adentro de Júpiter?.

Un cuerpo esférico con un diámetro 11.2 veces mayor que la Tierra tiene un volumen aproximadamente 1400 veces mayor.  Eso significa que si fundiéramos la roca de ~1400 Tierras podríamos hacer una bola de roca fundida del tamaño de Júpiter.  Pero no significa que podamos acomodar las 1400 pelotas dentro de una esfera hueca con el tamaño del planeta.  Si se ponen una encima de otra las esferas dejan espacios vacíos entre ellas.  Como resultado, después de acomodar 1400 Tierras el volumen ocupado por ellas sería mayor a 1,400 veces el volumen de cada esfera. ¿Ven el problema?

Fue Johannes Kepler el primero en proponer una solución al problema.  Según Kepler si se acomodan con cuidado esferas, una encima de la otra en una configuración conocida como “cúbica centrada en la cara” (ver imagen abajo) del volumen ocupado por todo el conjunto solo el 74% sería ocupado por las bolas.  Sin embargo acomodar cientos de esferas una encima de otra en un arreglo tan ordenado sería más que una hazaña.  Si al contrario las lanzamos al azar adentro de una esfera hueca del tamaño de Júpiter, del volumen total de la esfera solo el 64% sería ocupado por las bolas más pequeñas.

Naranjas acomodadas de la forma más compacta según Kepler y acomodadas al azar

Naranjas acomodadas de la forma más compacta según Kepler y acomodadas al azar

En conclusión si usamos 64% x 1400 es decir unas 900 Tierras podríamos llenar el interior de Júpiter.  Pero si nos esforzamos con la paciencia de monje Tibetano podríamos acomodar hasta 75% x 1400 Tierras adentro del gigante, es decir casi 1,000 Tierras o 100 más que en el caso anterior.

Sorpresas

Cada misión a #Jupiter ha traído sorpresas: Pioneers, planeta líquido; Voyagers, anillos; Galileo, ¿poca agua?
http://bit.ly/29kh39y

Júpiter ha sido visitado por más de 6 sondas desde los años 70; la mayoría de ellas simplemente sobre volaron el planeta.  ¿Quién no recuerda las imágenes espectaculares de las Voyager que conocimos por estas latitudes en los años 80? Solo una de ellas (además de Juno por supuesto) se parqueo a su lado y estudio en detalle el planeta y sus lunas, la nave Galileo.  De todas hemos recibido detalles que no nos esperábamos.  Si bien en el trino original mencione que las Voyagers nos habían revelado la existencia de los anillos, mi buen amigo Julian Mauricio Arenas me corrigió.  Fueron las Pioneers las que descubrieron los anillos.  Las Voyagers nos trajeron otros secretos como por ejemplo la existencia de volcanes activos en la superficie de Io.  Estamos ansiosos por conocer los secretos que nos enviara Juno.

Auroras volcánicas

A diferencia de la Tierra, las partículas responsables de las auroras en #Jupiter son de Io y no del Sol  http://bit.ly/siderofilia-jupiter
http://bit.ly/29qLo86

Auroras de Júpiter en Ultravioleta. Crédito: NASA/HST

Auroras de Júpiter en Ultravioleta. Crédito: NASA/HST

El enlace en el trino apunta a una entrada de mi blog Siderofilia de Investigación y Ciencia que escribí a propósito del impresionante campo magnético de Júpiter.  La imagen arriba no acompañaba el trino original.

Júpiter mortal

Si viajaras al lugar donde esta #Juno hoy sin protección, morirías en menos de 1 hora
http://bit.ly/29xuqYE

Radiación en Júpiter

Los niveles de radiación en los cinturones de radiación de Júpiter dentro de los que se estará moviendo Juno pueden producir en casi cualquier cuerpo que pongamos allí una deposición de energía de varias decenas de millones de rads.  1 rad equivale aproximadamente a 0.002 calorías de radiación absorbidas por kilogramo.  Se calcula que una exposición sostenida de 200 rad empieza a producir quemaduras en la piel.  Los “rem” de la figura son unidades sutilmente diferentes a los rads.   Sin embargo para el cuerpo humano una exposición de 1 rem equivale aproximadamente a 1 rad.

Cámara frita

#JunoCam q’tomará las mejores fotos d’#Jupiter, se “freirá” por la radiación después de solo 7 órbitas
http://bit.ly/29u2fs0

Fotos de la JunoCam tomadas en el sobrevuelo de Juno a la Tierra en 2013

Fotos de la JunoCam tomadas en el sobrevuelo de Juno a la Tierra en 2013

Las primeras fotos que recibamos de Júpiter serán tomadas por la JunoCam, la única cámara en luz visible a bordo de Juno.  La cámara que tiene propósitos más de divulgación que de investigación científica, fue probada en su sobrevuelo a la Tierra (al recibir de nuestro planeta la patadita final que necesitaba para alcanzar a Júpiter) en el año 2013.  Lo triste es que los diseñadores calculan que la electrónica de la cámara se irá deteriorando por la exposición a la radiación a medida que avance la misión.  ¡Esperamos que se equivoquen!

Misión suicida

Hablamos del inició de #JunoMission, pero ¿cómo terminará?. ¡se suicidará dentro de #Jupiter!
http://bit.ly/29iQ26G

Es interesante anotar que una de las razones por las cuáles los diseñadores de la misión decidieron lanzarla a las nubes del planeta en lugar de dejarla vagar, tal vez frita por la radiación, alrededor del planeta por años, es el riesgo de contaminar sus lunas con “polizones” biológicos que puedan estar atrapados entre los fierros de la nave (obviamente en estado de hibernación microbiana).  ¡Muy cuidadosos!

La patadita de la buena suerte

#Juno recibió un empujón de la Tierra de 7 km/s. Nuestro planeta perdió 1 trillonesima de m/s
http://bit.ly/29u48Fo

JEDI

#Juno lleva a bordo un JEDI* para q’le ayude con la “Fuerza” (*Jupiter Energetic particle Detector)
http://bit.ly/29qUkKC

El sensor JEDI de partículas que lleva Juno

El sensor JEDI de partículas que lleva Juno

El JEDI es el sensor que nos ayudará a entender mejor el ambiente de radiación de Júpiter.  Es único en tanto permite capturar partículas de mucha energía provenientes de distintos ángulos al mismo tiempo.  Vamos a ver que nos dice sobre el medio ambiente de Júpiter.

Humedad en Júpiter

Es todavía un misterio cuánta agua, carbono o nitrógeno hay dentro de #Jupiter ¡#Juno ayúdanos!
http://bit.ly/29qUBNK

La cantidad de agua dentro de Júpiter es un misterio

La cantidad de agua dentro de Júpiter es un misterio.  Crédito: Markus Reugels / Rex Features

En los años 90 cuando una sonda atmosférica enviada por el orbitador Galileo se sumergió en la atmósfera encontró menos agua de la que esperaban los expertos jovianos.  Júpiter se formo muy lejos del Sol y debería contener grandes cantidades de agua y otras sustancias volátiles.  Hoy no sabemos si fue un golpe de mala suerte (si la sonda cayo en un sitio de la atmósfera de Júpiter particularmente seco) o si es el estado general de la atmósfera del planeta.  Juno nos ayudará a resolver el misterio.

Júpiter, un lugar “oscuro”

Con los enormes paneles solares de #Juno a la distancia de #Jupiter se pueden encender… 5 bombillos
http://bit.ly/29qW7zq

Los enormes paneles de Juno en el laboratorio antes de ser lanzados

Los enormes paneles de Juno en el laboratorio antes de ser lanzados

Juno no es una nave con paneles solares sino más bien unos paneles solares con instrumentos científicos. Las grandes aspas que caracterizan la nave le garantizan la energía necesaria para operar en el espacio.  A diferencia de otras sondas jovianas, Juno es la primera que no lleva baterías nucleares en su periplo.  Toda su energía viene del Sol.  Pero a la distancia de Júpiter el brillo del Sol es casi 25 veces menor que en la Tierra, lo que hace más complicado la operación de una nave hambrienta de energía.

Una forma anormal

La órbita de #Juno no es una elipse normal (precesa) porque #Jupiter no tiene una forma normal
http://bit.ly/29hVDtd

La órbita de Juno no se cierra sobre si misma debido a la forma del planeta

La órbita de Juno no se cierra sobre si misma debido a la forma del planeta

Desde la escuela nos enseñan que todos los cuerpos astronómicos pequeños dan vuelta alrededor de los más grandes en perfectas órbitas elípticas (ovaladas), que se repiten hasta la eternidad, tal y como lo demostró Newton hace unos de 350 años.  No ese es el caso de las órbitas de las naves como Juno que se aproximan a gigantes achatados como Júpiter.  Al no ser completamente esféricos sus campos gravitacionales no son tan perfectos como se los imagino Newton y de la misma forma las órbitas son imperfectas también.

Júpiter es casi 10% más pequeño en los polos que en el ecuador

Júpiter es casi 10% más pequeño en los polos que en el ecuador

Radiografiados por Júpiter

De modo que quisieras estar donde estará #Juno hoy…
http://bit.ly/29hZXNt

Radiación en Júpiter

Unas horas en los cinturones de radiación de Júpiter, entre los que se estará moviendo Juno en los próximos meses, equivalen a tomarse 100 millones de radiografías dentales.  ¡Mejor nos quedamos en casa!

Miel de Júpiter

La densidad media d’#Jupiter es aproximadamente la misma del Sol y de la miel de Maple
http://bit.ly/29xI0Lu

Densidad media de Júpiter

Si metes a Júpiter en un recipiente gigante (de dimensiones astronómicas literalmente) y lo revuelves con fuerza por mucho tiempo (como preparando una natilla ¡pero aún más!), la sustancia resultante tendría la misma consistencia de la miel.  Es importante aclarar que no es que esa sea la consistencia del interior del planeta, que es más denso que eso por la presión.  Como me decía alguien en twitter, Júpiter es literalmente un buen destino para planear una “luna de miel”.

Enfant Terrible

Cuando #Jupiter nació era dos veces más grande de lo que lo vemos ahora
http://bit.ly/29iVnLa

Júpiter en el pasado

A diferencia de la Tierra que esta hecha de “fluidos” relativamente incompresibles (no “incomprensibles”, ¡pilas!), Júpiter se ha venido comprimiendo desde que nació.  Lo hace actualmente a un ritmo de 2 centímetros por año, aunque mide de lado a lado 140 millones de centímetros de modo que no lo veremos desaparecer pronto.  Al comprimirse se calienta y ese calor lo emite en la forma de luz infrarroja.  La cantidad de luz que produce de esa forma es más o menos igual a la que le llega desde el Sol.  En comparación la cantidad de calor que produce nuestro planeta (principalmente por la radiactividad de sus rocas) es 1,000 veces menor que la que recibe del Sol.

Jupiter FM

#Jupiter es la segunda estación de radio más poderosa del Sistema Solar
http://bit.ly/29xJQMr

Las ondas de radio son producidas por partículas cargadas (principalmente electrones) que se mueven en bucles en el campo magnético del planeta.  Fue precisamente observando estas ondas de radio que supimos antes de que llegará cualquier nave, que Júpiter tenían un poderoso campo magnético.

La constelación magnética

Si pudiéramos ver la magnetósfera de #Jupiter en el cielo esta noche ¡sería más grande que la luna!
http://bit.ly/29xLy0p

Estamos hablando de ver un “cuerpo” situado a más de 700 millones de kilómetros de la Tierra ¡nada más miren el tamaño de esto visto en el cielo!  Y eso sin mencionar que la cola de la magnetosfera va hasta más allá de Saturno de modo que en ciertas condiciones la magnetosfera podría cubrir buena parte del cielo nocturno.

Dínamo

Después de #Juno el dínamo de #Jupiter (donde nace su magnetismo) será el mejor entendido de Sistema Solar
http://bit.ly/29nJZkH

Dinamo de Júpiter

Simulación que muestra la compleja estructura del dínamo de Júpiter en el interior del planeta. Crédito: J. Wicht, MPS

El “dínamo” es un complejo mecanismo físico responsable por convertir un minúsculo campo magnético en una monstruosa envoltura de campos y partículas alrededor de un planeta.  Funciona donde haya un fluido capaz de conducir la electricidad (en este caso el interior de Júpiter es en un 80% un líquido conductor hecho de Hidrógeno), rotación y mucha turbulencia (inducida por el calor que produce el planeta).  La Tierra también tiene su dinamo, pero este solo opera en el núcleo del planeta.  A diferencia del dínamo de la Tierra, que debería ser el mejor entendido, el dínamo de Júpiter es “visible” sin impedimentos si se pone lo suficientemente cerca un sensor de campo magnético.  Esto es lo que hará justamente Juno.  En la Tierra la cosa es mas complicada porque entre el dínamo y nuestros instrumentos hay medio planeta de roca (el manto de la Tierra) y una capa sólida con propiedades magnéticas (la corteza de la Tierra) que interfiere en las observaciones.  Es por eso que el de Júpiter después de Juno será el dínamo mejor entendido del Sistema Solar.

Auroras a unos kilómetros

Así se ven las auroras de #Jupiter desde 150 millones de kilómetros ¿se imaginan las imágenes de #Juno tomadas a menos de 500,000 km?
http://bit.ly/29nLpf6

Crédito: NASA/HST

Crédito: NASA/HST

Esta imagen fue tomada con el telescopio espacial Hubble a más de 700 millones de kilómetros de Júpiter (no 150 millones como dije en el trino).  Las imágenes son tomadas en ultravioleta (por eso se ven de colores un poco extraños).  Ya se imaginaran las imágenes que vamos a recibir de Juno que tiene las “narices” pegadas a Júpiter.  ¡Este pensamiento solo me hace salivar!

Auroras en esteroides

Las auroras de #Jupiter son 5 veces más grandes que las de la Tierra… perdón, ¡que toda la Tierra completa!
http://bit.ly/29wJ1UA

Auroras de Júpiter y auroras de la Tierra

El montaje lo capture durante una de las ruedas de prensa previas a la llegada de Juno. La imagen de las auroras de Júpiter es del Hubble

Una aplastante realidad

Si pusiéramos a la Tierra en el centro de #Jupiter se aplastaría hasta un tamaño similar al de Marte
http://bit.ly/29lUnLe

Tierra y Marte

Se calcula que la presión en el centro de Júpiter es inmensa: 80 millones de veces mayor que la presión en la atmósfera de la Tierra (que es a su vez igual a 10 toneladas por metro cuadrado).  A esas presiones la materia se comporta de formas todavía desconocidas (los experimentos más extremos en la Tierra solo logran producir presiones cercanas a los 5 millones de atmósferas).  Lo que si sabemos es que cualquier material por duro que sea ocuparía un volumen mucho menor que el que ocupa en el vacío.  Así, si la Tierra fuera transportada hasta allí, a las inmensas presiones reinantes en este infierno posiblemente se contraería hasta el tamaño de Marte (tal vez más o menos, no sabemos exactamente).  Incluso el hipotético núcleo rocoso que se sospecha tiene el planeta y que pesa hasta 14 veces lo que pesa la Tierra esta comprimido a un tamaño similar al de nuestro planeta.

 

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Tres Universos

Desde que se inventaron los comunicados de prensa, cada dos o tres días ramas enteras de la ciencia sufren giros de 180 grados gracias a descubrimientos revolucionarios.  El Universo que nos “pinta” la prensa es fantástico y la ciencia de la que nos habla parece así avanzar a pasos agigantados.  Muy diferente es sin embargo el Universo que pintan los mismos artículos especializados que, aunque también exageran la mayor parte del tiempo, al menos son leídos por una comunidad mayormente escéptica y que entienden que de “de eso tan bueno no dan tanto”; o el de los propios científicos que entienden mejor el estado real del conocimiento, pero que se reservan para sí mismos o para sus colaboradores más cercanos, su propia visión del mundo.   ¿Cuál Universo, el de los científicos, el de los “papers” o el de los comunicados de prensa, es finalmente el Universo “verdadero”?

“Existen tres universos: 1) el que se describe en los artículos especializados, 2) el que existe en la cabeza de los científicos y 3) el fantástico Universo de los comunicados de Prensa 
Enero 20 de 2015
http://bit.ly/trino-3universos

Así se verían (supuestamente) los "anillos" de J1407b un "exoplaneta" del mundo de ficción de los comunicados de prensa

Así se verían (supuestamente) los “anillos” de J1407b un “exoplaneta” del mundo (casi de ficción) de los comunicados de prensa.

No hay ninguna duda del enorme benefició que le ha hecho a la ciencia y a su difusión la existencia de comunicadores, periodistas y científicos por igual, que hablan de los descubrimientos científicos más recientes pero también de la ciencia establecida, en medios masivos de comunicación y ahora en Internet.  Me incluyó, por supuesto, en la última categoría, la de los científicos, esto para dejar constancia de que lo que digo a continuación es también una autocrítica.

Sin embargo, se esta volviendo también un poco confuso para la mayoría, especialmente para quienes no tienen nada que ver con los avatares internos de la ciencia, una actividad dinámica y cambiante por definición, entender cuál es el Universo “verdadero”.

Todo parece indicar (o así lo parece demostrar el tono de los comunicados de prensa) que un día el Universo contiene materia oscura y al otro día no; que en la mañana descubrimos el planeta más parecido a la Tierra y en la tarde era solo ruido en la señal; que descubrimos los anillos gigantes de un planeta, pero que en realidad el planeta tiene la masa de una enana marrón; o que un lunes el Universo se formo después de la inflación y al viernes que ya no y tal vez lo hizo después de la colisión de dos “branas”.  En otras área de la ciencia, las cosas no son peores.  El café y el chocolate son un día los mejores amigos del envejecimiento y el cáncer y al otro antídotos eficaces.

Una “confusión” similar (aunque muy natural) se vive al interior de la ciencia misma.  Cada artículo que se publica en revistas especializadas, dice resolver posiblemente la mayoría de los problemas que estaban abiertos en su disciplina o es la semilla para una disciplina completamente nueva.  Aquí la cosa, sin embargo, es un poco más natural.  Los científicos describimos nuestro trabajo convencidos de su valor y aunque sería posible decir que la mayoría de nuestros papers son en realidad pequeños esfuerzos en un proyecto mayor, la verdad es que para ser publicado no se puede andar uno con demasiadas modestias.

A pesar de lo natural (aunque incómodo) que sea admitir esto, por lo menos la mayoría de los lectores de los artículos especializados son colegas escépticos que no tienen ningún problema en dudar, por defecto, de lo que leen; naturalmente también están dispuestos a admitir el poder o la calidad de una idea, pero sin desconocer que el camino hacia la “verdad” científica es bastante arduo y que necesita mucho más que algunos “milagros literarios”.

En tercer lugar esta el Universo que conocen o intuyen los científicos.  Aquel del que solo hablan con sus colegas o con sus estudiantes, pero que también se asoma en una que otra entrevista pública (aunque tal vez no sea lo más importante o notable para la mayoría).  Ese Universo, aunque también esta cruzado por pasiones y no esta exento de exageraciones, es posiblemente el más real de todos.  Solo quien esta metido con el fango hasta el cuello y lleva allí una buena fracción de su vida tiene una buena idea de que tan grave o prometedora es la cosa.  Pero de nuevo, la cosa no parece pasar de los entornos privados de los científicos donde se comentan las realidades a veces muy duras del avance científico, especialmente en la frontera del conocimiento.

Planetas similares a la Tierra: otra área en la que casi todo esta por hacer aún cuando los comunicados de prensa parecen indicar que la meta ya se consiguió.

Planetas similares a la Tierra: otra área en la que casi todo esta por hacer aún cuando los comunicados de prensa parecen indicar que la meta ya se consiguió.

¿Y entonces? ¿cuál es el modelo de realidad que debemos finalmente acoger?

Los comunicados de prensa no van a desaparecer.  Son muy importante en realidad para el avance de la ciencia misma.  A veces, ellos son la única manera para que la gente se de cuenta, así sea exagerando un poco, que hay un grupo de “nerds” tratando de resolver problemas muy difíciles y a los que les llevará seguramente mucho tiempo encontrar algo de valor, pero que aun así deben ser apoyados sin condiciones.

El tono de los artículos especializados no va a cambiar tampoco.  La mejor analogía que se me ocurre en este caso, es aquella con una corte en la que los abogados deben hacer lo que pueden para demostrar la culpabilidad o la inocencia del que esta en el banquillo.  Su profesión, como la de los científicos, les exige esgrimir los mejores argumentos en favor o en contra del “acusado”, con la esperanza de que al final la única ganadora sea la verdad.  Así, es posible que la mayor parte de los papers no expresen la verdad científica definitiva, pero de la suma de ellos, incluyendo los que se contradicen mutuamente, esperamos (y así lo hemos visto en el pasado) salga una que otra verdad.

Si los científicos se sinceran demasiado no podrían admitir que los comunicados de prensa sensacionalistas existieran (o participar directamente en su elaboración) y tal vez no podrían tampoco publicar tan frecuentemente como se los exige una sociedad en la que la eficiencia esta por encima de cualquier otra cosa (“un paper por año como mínimo”, te dicen, no importa que lo que buscas en realidad requiera un par de años, una década para resolverse así sea parcialmente).

El conocimiento científico es como un buen vino: necesita maduración, a veces incluso por décadas, antes de poder consumirse o compartirse con gusto.   Disfrutar de una observación o una medida recién salida de los instrumentos de un rover marciano o un telescopio espacial, es divertido, pero la interpretación de esos resultados tomará posiblemente muchos años antes de convertirse en algo creíble o de ser parte del conocimiento “establecido” sobre el Universo.

Hay que educar más y mejor al público para filtre mejor la información que reciben incluso de fuentes autorizadas, especialmente cuando se habla de avances que apenas están saliendo del horno.  También para que aprecien el valor resultados científicos supuestamente “antiguos”, es decir con edades inaceptables para los estándares de “novedad” de los medios, 5 o 10 años, pero a los cuales un período saludable de maduración les ha conferido un valor más alto de “conocimiento establecido”.

No se debería presionar tanto a los científicos, especialmente a los más jóvenes, para que alardeen de pequeños logros.  Permitirles e incluso promover que trabajen por varios años hasta que se convenzan de que lo que van a decir tiene verdadera relevancia e impacto en el avance de sus disciplinas.  Alternativamente, el estilo de la literatura científica les debería dejar admitir la naturaleza eminentemente temporal de lo que dicen o reconocer abiertamente y sin ningún castigo, que el verdadero valor de sus papers se conocerá en los años futuros y que tal vez no sea muy grande.

Por otro lado los científicos mismos podríamos ser más sinceros y reconocer públicamente en cuáles aspectos del conocimiento científico estamos jodidamente atrasados y en cuáles prácticamente no hay duda de que lo que se sabe es coherente con el universo allá afuera.   Todas esas dudas y ese escepticismo que sentimos por el trabajo nuestro y por el de otros, debería ser evidente en la mayoría de nuestras manifestaciones públicas.  Nuestro trabajo, como comunicadores en algunos casos, debería ser el de enfatizar lo que apenas hoy, 20 o 30 años después de lo que en su momento fueron pequeños descubrimientos, se ha empezado a consolidar como una imagen más o menos segura del Universo.

Así, en lugar de estar alardeando públicamente de las fantásticas medidas de la polarización de la radiación de fondo y de sus posibles interpretaciones, deberíamos estar celebrando hoy, públicamente, la confirmación hecha con más de 30 años de observaciones detalladas del cielo en muy diversas longitudes de onda, de la imagen de un Universo que evoluciono a partir de un estado denso y caliente.  Aunque esto nos puede parecer obvio dentro de la cosmología, la verdad es que es de las únicas cosas de las que estamos casi completamente seguros.

Los populares resultados del satélite Planck que midió recientemente la polarización de la radiación de fondo y puso en entredicho el descubrimiento anunciado con bombos y platillos en 2014 de la observación de las huellas de las ondas gravitacionales producidas en los primeros instantes del Universo.  Tal vez nos deberíamos restringir a mencionar lo que se sabe con certeza: lo que 30 años de observaciones prueban sin duda alguna es que hubo un Big-Bang.

Esta gráfica muestra los hoy populares resultados del satélite Planck que midió recientemente la polarización de la radiación de fondo.  Gran revuelo ha levantado como su análisis detallado ha puesto en entredicho el descubrimiento anunciado con bombos y platillos en 2014 de la observación de las huellas de las ondas gravitacionales producidas en los primeros instantes del Universo. Para no confundir más a la gente tal vez deberíamos simplemente mencionar lo que se sabe con certeza y que Planck ayudo a consolidar: el Universo comenzó en un estado denso y caliente hace 13,800 millones de años.

En lugar de hablar del posible origen del Metano Marciano y su conexión con la existencia de vida en el planeta rojo, deberíamos concentrarnos en insistir que hay más agua en el suelo marciano del que creíamos hace 20 años cuando comenzó nuestra exploración detallada del planeta.  Tal vez nos tome otros 20 o 30 años comprobar el origen del Metano descubierto por el Curiosity, pero ya pasaron los 20 años que necesitábamos para convencernos que el agua en Marte es más abundante de lo que creíamos.

Nos ufanamos de descubrir planetas pequeños, muy parecidos a la Tierra, pero poco se menciona el hecho de que casi nada se podrá saber sobre esos planetas, más allá simplemente de que existen.  En su lugar, los comunicados de prensa deberían estar promulgando como un hecho establecido ya sin ninguna duda la existencia de planetas alrededor de otras estrellas, la mayoría de ellos muy diferentes a aquellos en el Sistema Solar.  Ya no hay nadie que dude de eso, pero mucha tela esta todavía por cortarse en el terreno de los planetas parecidos al nuestro.

En fin.  Es posible que nos toque todavía convivir un tiempo más con esta “trinidad de Universos”, desconociendo lo que saben los científicos y no se atreven a expresar sinceramente, leyendo más papers de los que deberían publicarse y sorprendiéndonos del Universo, casi de ficción que nos pintan los comunicados de prensa.  Pero si admitimos que deberíamos cambiar, tal vez radicalmente, la forma de comunicar la ciencia, quizás algún día podamos decir que al menos todos estamos hablando del mismo Universo.

Protegido: Conversando con un Protón

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Cura para el Tedio de Eclipse

¿Habrá un fenómeno Astronómico que sea más aburrido que un Eclipse Total de Luna? Duran una eternidad (un par de horas) y la verdad sea dicha, no hay mucho para ver.  Si no se tienen buenos amigos para conversar, buena comida y bebida, este no es justamente un plan para iniciar a la familia en la observación astronómica.  Muy a pesar de eso, los eclipses de Luna ofrecen oportunidades únicas para el entusiasta para aprender y hacer cosas en Astronomía, que casi ningún otro fenómeno ofrece.  Les doy aquí algunas ideas para aquellos que se están preparando para el “emocionante” eclipse del 15 de abril de 2014.  Les aseguro que si no llevan el cerebro, una cámara y muchas ganas de aprender, la salida de observación para ver un eclipse de Luna (especialmente en la madrugada) puede ser una trasnochada sin mucha justificación.

“Los eclipses totales d’Luna son aburridos pero al mismo tiempo dan oportunidades geniales para medir cosas increíbles
Abril 9 de 2014
http://bit.ly/trino-eclipses-luna

Eclipse total de Luna de Octubre de 2004, Foto por Doug Murray (Palm Beach Gardens, Florida).  Fuente: NASA (http://science1.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2007/12feb_lunareclipse/)

Eclipse total de Luna de Octubre de 2004, Foto por Doug Murray (Palm Beach Gardens, Florida). Fuente: NASA (http://science1.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2007/12feb_lunareclipse/)

Recuerdo la mayoría de los eclipses de Luna que he visto en mi vida.  Son fenómenos realmente muy comunes y sobre todo, extremadamente fáciles de ver.

A diferencia de los “exclusivos” eclipses de Sol, que solo pueden ser vistos desde una estrecha (aunque larga franja) del planeta, que dicho sea de paso, vaya usted a saber cuando le toca a la ciudad en la que vive o si le toca a la hora correcta, para ver un eclipse de Luna basta que este de noche en algún momento de las 4 o 5 horas que toma el fenómeno en desarrollarse.

De los recuerdos que tengo de mis experiencias con Eclipses de Luna, hay 4 específicamente que me marcaron.  El primero fue en los 80s cuando un eclipse de Luna altamente publicitado en los medio, fue esperado por la gente de mi barrio afuera en las calles, como si esperaran ver el paso de la caravana del Papá o de la Selección Colombia.

Como aficionado a la Astronomía que era me emocionaba saber que mis vecinos gozaban de un fenómeno astronómico tanto como yo lo hacía.  La hora del eclipse (parcial) llegó.  La sombra de la Tierra comenzó a morder la Luna y esta a pesar de estar completamente llena al principio de la noche, empezó a lentamente a perder parte de su área iluminada.  Al principio todo fue muy emocionante para la mayoría que nunca había visto el fenómeno (y lo será también el próximo 15 de abril de 2014 cuando se repita).  Sin embargo, el prolongado tiempo que tomo para que la Luna pasará de un disco regordete a un cuarto creciente inesperado y finalmente a un reducido cachito de Luna, terminó por erosionar completamente el interés de mis vecinos que decidieron acostarse mucho antes de ver lo más emocionante del fenómeno.  Ese día entendí que los Eclipses de Luna no son para todo el mundo.

La segunda experiencia que recuerdo fue cuando ya en la Universidad decidí que debía hacer lo que la gente que sabe hace durante los eclipses: tomar fotos para luego estudiarlas.  Tuve tan mala suerte en esa ocasión que la cámara (ajena) que estaba usando se cayó de frente y la lente objetivo se partió.  Paso casi un año para que el trauma (emocional y económico) sanara.  Desde entonces no volví a usar una cámara profesional ajena (y la verdad tampoco una propia).

La tercera experiencia fue en un avión.  La mejor de todas.  A pesar de estar plenamente informado del fenómeno no me interese mucho por saber a qué horas era o si coincidía con la hora de mi viaje.  La sorpresa fue mayor cuando en medio del camino, al mirar por la ventanilla del avión pude ver esa hermosa luna roja que caracteriza la etapa más emocionante del fenómeno.  Unos minutos después había cerrado la ventanilla y estaba viendo algún enlatado gringo en las pantallas del avión.  Como sucede frecuentemente en Astronomía, si lo hubiera planeado seguro me habría tocado una tormenta tropical que me habría impedido ver el eclipse.

La cuarta experiencia (y la final) fue hace un par de años cuando la Luna hizo algo emocionante e inesperado (al menos para mí que no lo había visto): salió por el horizonte completamente eclipsada ¡Vaya experiencia! A pesar de la novedad, 20 fotos con mi cámara digital después y una vez finalizada la totalidad (que para nuestra suerte se acabo unos minutos después de que la luna saliera completamente) estaba disfrutando de la conversación con mis amigos arropado dentro de una casa en un lugar que para esa hora era insoportablemente frío.

Y eso que me considero un verdadero Nerd de la Astronomía.  No sé si mis amigos compartan esta opinión conmigo.  Creo que algunos estarán odiándome en estos momentos porque tienen organizadas sus propias salidas de campo y excursiones, aunque creo que no tienen de que preocuparse porque dudo que esta entrada la esten leyendo las personas que asisten con ansiedad para ver su primer eclipse de Luna en buena compañía.

No estoy diciendo que todo sea malo en los eclipses de Luna sino que a diferencia de otros fenómenos astronómicos como los Eclipses de Sol, las lluvias de estrellas, los cometas e incluso el avistamiento de la estación espacial o el telescopio Hubble, los Eclipses de Luna están un poco sobrevalorados y sobre todo, casi nunca se advierte que en realidad la verdadera experiencia es más corta de lo que creen (no justifica mucho más que la sacada de una silla en el patio de la casa por un par de minutos y en la noche)

Pero hay algo en los eclipses de Luna que es poco común en Astronomía: la oportunidad de hacer medidas y registros científicos de forma sencilla y barata como no se puede con casi ninguno de los fenómenos astronómicos arriba mencionados.  Su duración permite que podamos prepararnos y experimentar hasta obtener el resultado que queremos.  La facilidad de observación hace que podamos hacerlo desde muchos lugares del Planeta.  El fenómeno involucra los dos cuerpos astronómicos más cercanos, la Tierra y la Luna, y con ello las medidas se hacen mucho más sencillas.  Y bueno, como casi nadie sabe lo aburridos que son, tu familia (cónyuge, hijos o padres), si no es que comparten contigo la afición, siempre te dan su bendición para que te pierdas un par de horas con tus amigos para hacer astronomía de la buena.

Yo sé que muchos de ustedes no nacieron para “medir” nada.  A lo sumo se ven como sibaritas que quieren es someter a los sentidos a estímulos que puedan recordar el resto de su vida.  Pero es que no todo el mundo puede contar que midió el tamaño de la Tierra o la distancia a la Luna o que vio el atardecer en Rusia sin moverse de su casa.  Si estas historias le interesan siga leyendo.

He aquí entonces algunas cosas interesantes que puedes hacer con unos pocos implementos y algo de pasión durante el que de otra manera sería un aburrido Eclipse de Luna:

El tamaño de la Tierra

EclipseLuna-RadioTierraLa primera medida que podemos hacer es increíblemente trivial.  Les confieso que en realidad no se necesita de un eclipse de Luna.  Basta hacerlo un día cualquiera de Luna llena como lo es, por regla, el día de los eclipses de Luna.  La diferencia aquí es que no hay otra Luna llena a la que le prestes tanta atención.

Necesitas: una cámara de piñata (que hoy en día ya tienen 24 megapixeles, estabilizador de imagen, tiempo de exposición voluntario entre otras bobaditas que en mi tiempo costaba mucho dinero conseguir) y unas 6 horas libres.

La idea es tomar dos fotos de la Luna, una al salir por el horizonte (cruza los dedos para que este despejado a esa hora) y otra a la media noche, cuando la Luna este muy alta en el cielo.   No sé si lo habrán pensado pero resulta que como vivimos en la superficie de la Tierra y no en su centro, la Luna no está siempre a la misma distancia de nosotros.  Como se puede ver en la imagen que acompaña esta explicación, al atardecer la Luna esta a la distancia que los astrónomos dicen que esta (el radio de su órbita), pero a la media noche esta más cerca.   Como consecuencia la Luna debería verse un poquitín más grande a la media noche que al salir por el horizonte.

¿Pero no era al revés? Para eso necesitas la cámara.  Tu cerebro es demasiado terrenal como para no darse cuenta que el exagerado tamaño que le asignas a la Luna al salir por el horizonte es tan solo un engaño de la percepción y no un efecto real.

Los mas ñoños preguntarán: ¿y la refracción atmosférica? Si tomas la foto de la Luna a una altura decente y no justo en el horizonte no hay mucho de que preocuparse.  Les dejo de tarea como usando estos datos pueden calcular el Radio de la Tierra (si no logran adivinarlo escríbanme y con gusto les daré una mano)

¿Dónde estoy en el planeta?

Tiempos y condiciones precisas del Eclipse de Luna del 15 de abril de 2014

Tiempos y condiciones precisas del Eclipse de Luna del 15 de abril de 2014

No sé si lo sabían pero por mucho tiempo los exploradores del planeta tuvieron serias dificultades para saber en que parte del mundo se encontraban cuando salían a recorrerlo de forma atrevida.  Si bien los mapas ayudan cuando estas en el mar y tienes alguna manera de calcular la distancia que avanzas, saber exactamente la latitud y la longitud geográfica no es ninguna trivialidad.  Bueno la latitud se puede obtener viendo la estrella polar.  Pero la longitud es otro cuento.  A los menos informados les recuerdo que la longitud geográfica es el ángulo entre el meridiano de la Tierra en el que estamos y el meridiano de Greenwich.

Pero estamos en pleno siglo XXI.  Saber la longitud geográfica ya no es un problema. Para eso esta Google Earth.  Es cierto, pero ¿que tal medirla con precisión desde la comodidad de tu casa?  Lo único que necesitas es un reloj (con la hora tan precisa como puedas)

Basta que registres con precisión el tiempo en el que ocurren algunas etapas claramente identificables del eclipse: el momento en el que la primera esquina de la sombra de la Tierra se asoma sobre el disco lunar (primer contacto de la Umbra o U1 en el diagrama) o el instante en el que el último recodo de Luna iluminada desaparece y da paso a esa hermosa luna roja (segundo contacto o U2 en el diagrama).

Si comparas la hora exacta (ojalá al segundo) en el que ocurren estos contactos con la hora en Greenwich (hora UT, como aparece arriba) podrás determinar con precisión tu longitud geográfica.  Lo más increíble (y al mismo tiempo más obvio): el tiempo en el que se producen los contactos en principio será diferente para tí y para tu abuelita que viva al otro lado de la ciudad hacia el oriente o el occidente.  La razón es que los dos tienen longitudes geográficas diferentes.  La diferencia será posiblemente de unos segundos, pero es posible medirla.

¿Cuál es el tamaño la Luna?

EclipseLuna-RadioLunaUno de las medidas más populares que pueden hacerse usando los eclipses de Luna es aquella que permite determinar el tamaño de nuestro satélite.  En pocas palabras medir la Luna de un vistazo.  Para hacerlo lo único que necesitas es tomar una foto de la Luna durante la fase de eclipse parcial (cuando la sombra de la Tierra muerde una fracción del disco lunar).

Lo primero que se nota cuando se toma este tipo de imagenes es que la circunferencia de la sombra de la Tierra es mucho mayor que nuestro satélite.  No era para más, todos sabemos que la Tierra es más grande que la Luna.  Pero no hay que dejarse engañar.  Debido a que el Sol es enorme el tamaño de la sombra de la Tierra a la distancia de la Luna no es exactamente igual al tamaño de la Tierra.  La sombra de la Tierra es cónica y cuando llega a la Luna se ha reducido en una cierta fracción.

El secreto de la medida del tamaño de la Luna es saber exactamente en cuánto se ha reducido.  La figura que acompaña esta explicación muestra que la sombra de la Tierra tiene un tamaño que es aproximadamente igual al diametro de la Tierra menos el diámetro de la Luna.  Una aritmética sencilla les permitirá encontrar el radio de la Luna.

La distancia de la Luna

Una conjunción entre la Luna Eclipsada, Saturno y Regulus.  Este tipo de conjunciones son más comunes de lo que creemos.

Una conjunción entre la Luna Eclipsada, Saturno y Regulus. Este tipo de conjunciones son más comunes de lo que creemos.

No sé si se habrán percatado pero durante el eclipse de Luna del próximo 15 de abril de 2014 la estrella Spica y el planeta Marte estarán “anormalmente” cerca de la Luna.  Esto hará que ambos posiblemente aparezcan en muchas de las fotos que se tomarán del eclipse, especialmente en la fase de totalidad durante la cual el brillo de la Luna es el menor.

Pues hay una sorpresa incluída en esta casualidad.  Debido a la distancia MUCHO menor de la Luna respecto a la de Marte y Spica, cuando se comparen fotos tomadas por personas en lugares diferentes incluso dentro de una ciudad, la distancia en la foto a la que que aparezcan Spica y Marte serán diferentes.  Los astrónomos llamamos a este fenómeno paralaje.  Cierre el ojo izquierdo y mire con el derecho en que parte del fondo de su oficina o habitación aparece proyectado el borde de la pantalla en la que lee esta entrada.  Ahora cierre el ojo derecho y mire con el izquierdo.  ¿Nota algún cambio?  Es lo mismo pero a una escala muchísimo menor.

La medida del paralaje de la Luna es una manera bastante simple de determinar de forma muy precisa su distancia a la Tierra.  Pero para hacerlo necesita a un amigo igual de encarretado que usted, con un reloj sincronizado con el suyo pero más important tomando la misma foto en un lugar muy lejos del que usted se encuentra.  Medellín y Copacabana podrían ser dos sitios posibles para hacer la medida.  Pero no lo olvide, sus relojes deben estar sincronizados.  Tal vez en esto pueda ayudar si en el momento en el que van a tomar la foto se llaman por celular.

 Miles de Atardeceres Juntos

Una última medida que se puede hacer durante el que ahora ya no parece un aburrido fenómeno astronómico, tiene que ver con el bellísimo color carmesí con el que se tiñe la Luna durante la totalidad.

Como deben saber este color es debido al hecho de que algo de luz del Sol logra filtrarse entre la atmósfera de la Tierra para caer finalmente en la superficie de la Lun,  aún cuando ni un solo rayo de Sol debería llegar allí.  El efecto es mejor entendido al ver la imagen simulada de la Tierra tal y como se vería desde la Luna durante el eclipse.

Eclipse Total de Sol como es visto desde la Luna.  Desde la Tierra vemos a la Luna iluminada por todos los atardeceres de la Tierra.  Crédito: APOD / Hanna Gartstein

Eclipse Total de Sol como es visto desde la Luna. Desde la Tierra vemos a la Luna iluminada por todos los atardeceres de la Tierra. Crédito: APOD / Hanna Gartstein

Como vemos allí la luz que llega a la Luna es debida a todos los atardeceres vistos en los sitios del planeta que están justo en el borde de la Tierra.  La Luna se tiñe de rojo por los arreboles de la Tierra.  Este hecho crea una oportunidad única y muy interesante de medir las propiedades de la atmósfera a través de la que pasa la luz del Sol antes de llegar a la Luna.  De hecho el color de los eclipses de Luna ha sido considerado por mucho tiempo una biena medida de cuánto polvo hay en un momento dado en la atmósfera de la Tierra.

La medida que les propongo hacer es sencilla.  Basta tomar una foto de la Luna antes de que empiece el eclipse, cuando la Luna esta completamente iluminada y justo cuando esta completamente eclipsada.  Si se restan digitalmente ambas imagenes el resultado es increíble: un mapa de la luz producida por la atmósfera de la Tierra justo a la distancia de la Luna.  Con ingenio y juicio tal vez buena ciencia pueda salir de una comparación como esas.


En síntesis y aún después de describir estas sencillas medidas astronómicas, me sostengo en que los eclipses de Luna son los fenómenos astronómicos más aburridos y largo que se conocen.  Aún así, con algo de paciencia, ingenio y no sin tener buenos amigos, comida y bebida, se puede hacer de estos eventos una oportunidad para convertirnos temporalmente en verdaderos astrónomos.

Epílogo

A pesar de la “mala publicidad” que esta entrada aparentemente crea acerca de las salidas de campo y los eventos alrededor de los eclipses de Luna, no quiero perder la oportunidad de invitarlos a participar de los eventos que se están organizando en la ciudad para apreciar el evento especialmente con muy buena compañía.  Entre ellos resaltan la actividad realizada por el Grupo FENIX y el Grupo Orión en el Municipio de Copacabana.  Las que realizará el ITM en la sede Fraternidad en el Barrio Bostón de Medellín o las del Grupo Galileanos en el Museo de Arte Moderno de la ciudad.   Información completa sobre estas actividades puede encontrarse en las páginas de Facebook de los grupos e instituciones mencionadas.

¡Allá nos vemos!

Actualización

Me llegan otras ideas de amigos.  Esta es de Andrés Torres del Observatorio Astronómico del MIT en Bostón*:

Existe una actividad divertida y algo “nerds” para realizar durante el eclipse de Luna, esta es el calculo del diámetro de los cráteres lunares durante el eclipse. Para los que tienen un cronometro y un telescopio pequeño (o unos binoculares) y ademas quieren pasar un rato tomando unas fotos les recomiendo este ejercicio.

1. Escojan el cráter que deseen medir (pueden consultar en un software como virtualmoon atlas que cráter desean medir)
2. Busquen el cráter antes de que la umbra pase sobre el e identifiquen-lo (memoricen su posición en la cabeza) para que después no se pierdan
3. Cuando este ocurriendo el eclipse cronometren el tiempo que se demora la umbra en cubrir el cráter escogido (puede ser también el tiempo que demora en salir la umbra del cráter cuando ya haya pasado la totalidad)
4.  Resulta que la velocidad de desplazamiento de la umbra es de aproximadamente 1km/s, por lo que si la umbra tarda 3 segundos en atravesar un cráter, entonces este medirá 3 kilómetros.  
Para los que quieran saber como se llega a esta velocidad de desplazamiento pueden realizar el cálculo, es fácil, tengan en cuenta el mes sidéreo, el diámetro de la luna y el diámetro aparente de la Luna desde la tierra.
Se sorprenderán midiendo el tamaño de algunos cráteres lunares. Algunos son grandísimos
Pd: aplica también para los mares, aunque puede causar aislamiento social y aburrimiento para algunos

El Nuevo Cosmos

Acabo de disfrutar el estreno mundial de la serie de ciencia más esperada de los últimos años: Cosmos, una Odisea en el Espacio-Tiempo.  Mi veredicto: ¡fantástica!  Aunque como dicen por ahí un hombre no se baña dos veces en el mismo río y este hombre se ha bañado más de ~10,000 veces desde que disfrutó por primera vez la Cosmos de Sagan, puedo asegurar que la joya de la divulgación científica de los años 80, ha vuelto a la vida

“Solo un gran documental puede contener tan buenas ideas. La mejor del estreno del nuevo #Cosmos: todos somos descendientes de Astrónomos
Marzo 11 de 2014
http://bit.ly/trino-estreno-cosmos

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¿Qué hace a una serie documental una gran serie? ¿qué hace al nuevo Cosmos tan bueno como el Cosmos de Sagan? Aunque muchos (o tal vez pocos, es mi esperanza) pueden pensar que mi emoción es desmedida y que el Nuevo Cosmos es tan solo una versión con mejores efectos especiales y un poco más personal que otras series científicas de nuestro tiempo, quiero presentarles aquí algunos argumentos para proponerles que declaremos oficialmente el renacer del Cosmos de Sagan.  Si sueno muy emocional es porque tanto mi razón como mis más profundos sentimientos sobre la ciencia están íntimamente vinculados con esta serie.  Hoy, sentimientos similares afloraron mientras disfrutaba del que para mí fue simplemente el capítulo 14 de Cosmos, congelado en el tiempo por casi 20 años como si esperará los adelantos científicos y tecnológicos de nuestro tiempo.

¿Cuál es entonces la receta para crear un buen documental de ciencia y que los productores del nuevo Cosmos lograron conservar por más de 20 años para producir de nuevo este tesoro?

El primero, nuevamente, es Sagan.  Muy a pesar de haber muerto hace poco menos de 20 años, el fantasma del creador de la serie sigue ahí e incluso se nos aparece en uno de los momentos más emotivos de este capítulo 14.  No en persona sino en una vieja agenda que conserva intacto el nombre del nuevo presentador, al que conoció cuando este último tenía apenas 17 años.  Se nos aparece en un acantilado, el acantilado en el que comenzó el viaje de la nave de la imaginación en 1986.  Esta vez personificado como otro astrónomo.  Uno como él y que en esa carrera de obstáculos que llamamos la ciencia, le recibe el testigo.  Se nos aparece en una voz en “off” que repite una de las frases más contundentes de toda la serie, “Somos el medio para que el cosmos se conozca a sí mismo”.

En síntesis, una gran serie documental, es también una gran personalidad científica.  Sagan, deGrasse Tyson y no Tom Selleck  o Morgan Freeman

El segundo elemento que hace a la nueva Cosmos tan buena como la Cosmos de Sagan es que te sorprende con lo inesperado.  En el momento en el que te podrían simplemente soltar un dato más, algo que podrías encontrar en una enciclopedia o en un libro de texto, te deja caer una variación de algo que ya sabías y que simplemente no habías pensado de esa manera.  Si bien para personas distintas el dato más impactante de un capítulo en una serie como esta puede variar, para mí el de este estreno fue uno solo: todos somos, de alguna manera, descendientes de astrónomos;  la astronomía estuvo de una manera u otra vinculada con nuestra supervivencia cuando comenzaba nuestro periplo en este planeta.  ¡Fantástico! Ese es el Cosmos que me conecto con la ciencia en los años 80.

El tercer elemento es hacerlo personal.  Los seres humanos vibramos con todo lo que implique a otros seres humanos.  Una cosa es explicar lo que le pasa a un asteroide cuando cae en un agujero negro y otra es contar la misma historia pero con un astronauta de carne y hueso como protagonista.  En Cosmos, el viaje es personal, como rezaba el título de la que ahora llamaremos la primera era de la serie.  Y es personal porque todo en la ciencia lo es.  Por encima de todas las cosas, la ciencia es un proyecto cultural y social.  Creado y sostenido por series humanos.  Un viaje de descubrimiento y uno muy largo en el que aún la muerte de los viajeros es un evento más que no puede ser motivo para detenerse.

En este capítulo de estreno nos encontramos con los sueños personales de un hombre completamente chiflado: Giordano Bruno.  Después del capítulo de hoy ya no sé si admirarlo o gritar a voz en cuello que fue el chiflado más recordado de todos los tiempos.  Les confieso que yo podría estar perfectamente entre los que le tiraban tomates en ese auditorio en Inglaterra.  ¿Cuantos Brunos habrán por ahí? ¿cuánto tiempo tardaremos en saber que estaban en lo cierto? ¿10 años? ¿1,000 años?

El cuarto elemento de una gran serie científica es que te hable en un lenguaje en el que todos podamos entender.  Me sorprendió poderosamente el lenguaje claro y preciso de la nueva Cosmos.  El mismo lenguaje que utilizaba Sagan y que hoy le vale toda la admiración de la comunidad divulgativa internacional.  En esto los creadores de la nueva Cosmos se lucieron y debo confesar que a pesar de mis temores, sé que este logro puede ser en gran medida obra del mismo DeGrasse Tyson.  Me quito el sombrero ante este digno continuador de la Saga Sagan.

El uso de un lenguaje sencillo tiene que ir acompañado de analogías, herramientas didácticas o visuales sencillas también.  El Calendario Cósmico es la mejor de todas.  ¿Quién no tiene claro que marzo es muy temprano y noviembre bastante tarde? Una invención original de Sagan vuelve a la vida magistralmente ilustrada por las herramientas que él lamentablemente no vería en vida.  Como en la vida, Enero coincide con el período de “oscuridad” más profundo de todo el año: todo esta por hacerse, todo se esta cocinando en silencio.  La Galaxia cumpleaños en marzo, claro en el marzo del calendario cósmico.  El Sol llega tarde.  Hay que esperar las vacaciones de fin de año para que el Universo haya cocinado los elementos químicos que se apilaran como basura a su alrededor y crearán a la Tierra apenas hasta el mes de agosto.  La vida es una invención  del cálido septiembre cuando “prácticamente” el año se acabo.  Las flores llegan como una broma el 28 de diciembre.  Y todo lo que ha sido la miserable (en términos cósmicos) historia de la humanidad, se reduce a un “faltan 12 (segundos) pa’las 12, el año va terminar“.

En esta escala solo falto un evento importante: Cosmos, el nuevo Cosmos, se estrenó 6 centésimas de segundo después de la media noche del primero de enero del calendario cósmico creado por el mismo Sagan en 1986.

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El Cosmos de Sagan

Hoy, 9 de marzo de 2014 se estrena en Estados Unidos (y el martes 11 en el resto del mundo) una nueva era de la que ha sido quizás la serie de divulgación científica para la televisión mas exitosa e influyente de todos los tiempos: Cosmos.  Su creador, escritor, productor y presentador, Carl Sagan no solo se convirtió en una figura de referencia en la divulgación de la astronomia sino que ademas (y como poca gente sabe) fue un prolijo cientifico planetario.  ¿Podrá esta nueva etapa de la serie competir en contenido e influencia a la mítica serie de los años 80?  Los que recordamos y vivimos el Cosmos de Sagan esperamos que así sea.

“Hay cosas que el nuevo Cosmos no tendrá: no tendrá la emoción del Voyager, ni el teatro, pero lo más lamentable es que no tendrá a Sagan
Marzo 9 de 2014
http://bit.ly/trino-cosmos

Carl Sagan entre los más fantásticos modelos planetarios que vi jamás

Carl Sagan entre los más fantásticos modelos planetarios que vi jamás

Muchos científicos y entusiastas de la ciencia que crecimos con la poderosa influencia de las sugestivas reflexiones y el tono emocional de Sagan, en una epoca en la que la única divulgación que escasamente veíamos era la de los programas educativos, le debemos al mismo Sagan y a su serie, una sensibilidad especial por la ciencia en su conjunto.

Los que lamentablemente no alcanzaron a ser influenciado por el Cosmos de Sagan, en las etapas mas sensibles de su vida, tal vez vean la serie original como una producción “ochentera”, presentada por un señor vestido a la usanza de finales de los 70, hablando de todo y a veces muy poco de astronomia y que dificilmente podría competir en espectacularidad y contenido informativo con las mega producciones actuales.

¿Qué tiene entonces de especial el Cosmos de Sagan y que todos los que crecimos con su decisiva influencia esperamos no pierda el nuevo Cosmos?

Si tuviera que empezar por lo primero que se me venga a la cabeza (y no necesariamente por lo mas importante) diría que el Cosmos de Sagan tenía a Sagan.  Su característico saquito de cuello alto y saco con parches en los codos, se convirtió para nosotros en la inconfundible presencia de esa poética versión de la ciencia que transmitía en la pantalla. Aún si el nuevo presentador, el carismático divulgador Neil deGrasse Tyson, se pusiera el mismo atuendo, dificilmente igualaría la personalidad de Sagan.  De todos los rasgos de esa personalidad, que posiblemente interpretaba solo como un actor, y uno muy convincente ante las cámaras, estaba esa continua fascinación que se reflejaba en su rostro cuando hablaba de casi cualquier cosa.  Al mismo tiempo, ese mismo rostro, que para un joven como yo, era el de un verdadero sabio, un ídolo, demostraba una genuina humildad frente a la pequeñez y fragilidad del hombre ante el Universo, humildad que por lo menos para mí fue aleccionadora.

Una “sonrisita” permanente  que se dibujaba en su cara (que vemos incluso en la escena que ilustra esta entrada) parecía demostrar como el conocimiento puede hacer feliz a alguien.  Consciente o inconscientemente esa sutil felicidad reflejada en el cara de Sagan terminó por hacer que muchos de nosotros, tal vez por simple efecto de neuronas espejo, sintiéramos una felicidad parecida cuando aprendíamos algo nuevo de él o de alguien más.  Soy escéptico pero realmente espero que deGrasse Tyson alcance a transmitir la misma humildad, la misma felicidad genuina, que quedo tatuada en nuestras mentes después de ver a Sagan en los 80 y 90.

La segunda característica del Cosmos de Sagan y que definitivamente hizo a esta serie histórica, es que sus capítulos no necesariamente trataban todo el tiempo de astronomía.  En contraposición con las a veces empalagosas series de hoy, tal y como la muy popular serie “Universo” de History Channel, cada capítulo del Cosmos de Sagan abordaba las temáticas centrales, desde perspectivas tan distintas como la vida personal de los protagonistas hasta el funcionamiento de la sociedad o del cerebro.  Debo confesarles que mi cerebro juvenil, ansioso por saber más de astronomía, se impacientaba ante esos (supuestos) “detours” y añoraba el momento en el que volvieran a aparecer las imagenes del Voyager, la representación de las galaxias o las estrellas.  Hoy, al mirar en perspectiva, me doy cuenta que lo que más aprendí en el Cosmos de Sagan, no fue sobre Astronomía o Física, sino sobre cómo la ciencia en su conjunto es un increíble proyecto social y cultural vinculado con casi todos los aspectos de nuestra vida. Qué mejor enseñanza podría recibir un joven aspirante a científico (o un soñador) que entender que la astronomia o la física no tratan solamente sobre saber la composición o el tamaño de las partículas de los anillos de Saturno sino también con conocer, casi en persona, a los hombres que en las frías noches holandesas vieron por primera vez con claridad esos anillos o ver de cerca la emoción de los hombres y las mujeres que llevaron hasta allá las naves espaciales que nos revelaron sus secretos.

Espero que la nueva cosmos conserve esa tradición y que Tyson parezca un cientifico tan integral como lo fue genuinamente Sagan.

El tercer elemento destacado y único del Cosmos de Sagan fueron las representaciones teatrales de la historia de la ciencia.  Quién recuerda una cara distinta de la de Kepler, si no es la del escuálido personaje sentado en una carreta huyendo con su madre por una injusta persecución   Quién, que haya visto la serie original, recuerda algo distinto sobre Humason y su increíble descubrimiento de la recesión de las galaxias, sin pensar en ese personaje de gafas sentado en la oscuridad en un observatorio real (el primero que vi en mi vida) esperando pacientemente a que se registraran espectros en placas de vidrio.

Lo poco que he visto de la nueva serie deja adivinar que el único protagonista vivo en la historia será el presentador.  Espero que las representaciones animadas que parecen ser características de la seria no sean las únicas que veamos.

En una epoca en la que crear simulaciones computarizadas de la realidad o ilustrar con sofisticados modelos informaticos conceptos difíciles de la ciencia, Sagan, y por supuesto los talentosos productores de la serie, nos sorprendieron con recursos audiovisuales dificilmente vistos en otras series de su época.  Cómo olvidar, por ejemplo, la magistral explicación de las extrañas condiciones que tendría nuestro encuentro con personajes de otras dimensiones espaciales, en esa famosa historia sobre “planilandia”.  Con el único recurso de unas figuras en cartulina, un escritorio, una manzana, tinta y un cuchillo, manejadas por supuesto con una magistral tranquilidad y claridad, Sagan nos transportó a otras dimensiones y permitió que intuyeramos lo imposible.  Cómo olvidar también esos enormes modelos del sistema solar, planetas tan grandes como Sagan mismo y cuya superficie estaba pintada con un detalle que apenas empezabamos a conocer a partir de las recién adquiridas imagenes de los planetas enviadas por naves como las Voyager.

Quién no aprendió por primera vez en el Cosmos de Sagan, de qué estaba hecho a un nivel fundamental su propio cuerpo.  Todos presenciamos esa inolvidable escena donde Sagan, convertido en un verdadero alquimista de la vida, mezcla elementos químicos en un oscuro laboratorio esperando que algo de allí saliera reptando.  El cosmos de Sagan nos enseño por primera vez que era un Gogol, nos permitió entender la verdadera escala de lo que una decena de miles de millones de años de historia cósmica realmente es, nos mostró cómo sería el cielo de un planeta en un cúmulo globular distante con la Galaxia adornando el atardecer y nos presentó al cerebro como una enorme biblioteca de recuerdos infantiles y conocimientos acumulados.

Pero la más notable de todas las herramientas audiovisuales creadas para el Cosmos de Sagan, es una secuencia animada que representa la evolución del hombre desde las primeras formas de vida y que esta musicalizada, como todo Cosmos, con la inconfundible música de Vangelis.  Nada más emocionante para un verdadero “Cosmofilo”  que escuchar y ver esta secuencia.  La incluyo aquí para su disfrute,

Desearía profundamente que los niños y jóvenes de esta generación recibieran una influencia tan profunda de la nueva Cosmos (o de cualquier otra serie o experiencia audiovisual) como la que recibí yo y muchos de mis amigos del Cosmos de Sagan.  Si este fuera el caso, la nueva serie habrá valido el inmenso riesgo de continuar Cosmos en la ausencia del irremplazable Carl Sagan.

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