Trinoceronte

Porque 140 caracteres a veces no son suficientes

Cosmovisiones

Hace carrera la idea, difundida en mi buen saber y entender por antropólogos, otros científicos sociales y en general simpatizantes de un “hiperrelativismo” cultural a ultranza, de que las ideas que tenemos hoy sobre el “mundo”, su estructura, origen y evolución, especialmente aquellas que nos vienen de la ciencia, son productos de una “cosmovisión eurocentrista”, de la educación “hegemónica” en las ideas que nacieron solo en esa parte del planeta.  De que existen otras cosmovisiones, especialmente las originales de América, que debemos conocer, respetar y sobre todo aceptar como “cosmovisiones” alternativas, válidas para los pueblos que las sostienen.  ¡Pamplinas!.  Ni existe hoy esa tal “comovisión eurocentrista” que nace en la ciencia, ni las cosmovisiones amerindias merecen un estatus siquiera similar a los logros increíbles (y aculturales) de la ciencia.  Aquí defiendo esta “impopular” posición.

“No, no es cierto; la ciencia no da una ‘cosmovisión eurocentrista’ del universo. Por primera vez en 6,000 años CONOCEMOS al universo como es a través de la ciencia; sin sesgos o ataduras culturales. ¡No me vengan con eso de que hay que conocer y respetar otras ‘cosmovisiones’!
Noviembre 30 de 2017
http://bit.ly/trino-cosmovision

Representación artística de la cosmovisión de los pueblos de los andes. Tomado de: http://bit.ly/2zX9YwV.

Comencemos por un extracto que he tomado sin autorización de esta página, y que describe (brevemente) la cosmovisión del pueblo Emberá que ocupa territorios en Colombia y Panamá:

Historia 1. “Hay tres mundos: el de arriba (bajía), donde están Karagabí (la luna y padre de Jinopotabar) y Ba (el trueno); el de los humanos, que es la tierra (egoró), donde viven los Embera; y el de abajo (aremuko o chiapera), al cual se llega por el agua y es donde viven los Dojura, Tutruica, Jinopotabar y los antepasados y se originan los jaibaná (sabios tradicionales)“.

No hay duda de que se trata de una bella y diría yo (son mis palabras) romántica concepción del mundo que rodea a esta cultura tradicional de mi país.  Estoy seguro también que no muchos Embera nacidos en el siglo XXI la consideren una descripción literal del mundo (¿o si?).

Leamos ahora este otro extracto, esta vez tomado (también sin autorización) de un ensayo publicado en esta página (el original está en inglés):

Historia 2. “En el principio la gran explosión creo los cielos.  El Universo no tenía forma y era infinitesimal.  Plasma más caliente que mil soles permeaba el tejido en violenta expansión del Universo.  Las partículas estaban bien; y se diferenciaban de las antipartículas, volviéndose apenas un poco más abundantes.  Las temperaturas se desplomaron a medida que el espacio crecía y la materia y la antimateria se aniquilaba.  Casi todas las partículas fueron barridas del Universo, excepto trillones de trillones de fotones que sobrevivieron.  […] Y el Universo se enfrío otra vez de modo que los electrones pudieron orbitar los protones y el primer átomo estable nació.”

Otra bonita y romántica pieza de “poesía cosmogónica”.

Pero ¿cuál es la diferencia entre ambas? ¿hay alguna “mejor” que la otra? ¿se acerca una más a la realidad que la otra? ¿debemos intentar preservar una en lugar de la otra de su inminente desaparición? ¿es una más apropiada que la otra para mantener nuestro planeta en equilibrio? ¿es una más adecuada para unas personas y la otra para un grupo diferente? ¿tienen orígenes geográficos diferentes? ¿deberían coexistir como historias alternativas igualmente válidas?.

No estoy seguro de tener la respuesta a todas estas preguntas (algunas bastante inanes por cierto), pero de dos cosas estoy absolutamente seguro: 1) La historia 2 esta muuuuuuuucho más cerca a la realidad que la historia 1.  2) La historia 2 no fue creada por ningún pueblo, nación o religión;  es un producto areligioso, aetnico (si es que estas palabras existen) y hasta “acultural” (que debe ser un término incorrecto, puesto que la ciencia tiene también su cultura).

Este es el punto central aquí.  Es cierto que existen “cosmovisiones” en casi todos los pueblos originales del mundo.  No solo en América, también en el Norte de Europa, en Africa, Australia y hasta los remotos pueblos de las islas del pacífico.  Cada una de esas cosmovisiones ha acompañado a sus pueblos, incluso hasta el presente; ha dado a sus culturas lo que todos los humanos necesitamos: explicaciones sobre cómo se organiza y de dónde salió el mundo.  Algunos argumentan que han sido la clave de por qué esos pueblos vivan en armonía con el medio ambiente (cosa de la que no conozco ninguna prueba científica a la fecha).  Pero no nos digamos mentiras: casi ninguna de esas cosmovisiones se ha acercado siquiera someramente a la realidad.

Aplaudo con sincera vehemencia a todos los que quieren preservar de alguna manera esas cosmovisiones originales; a todos aquellos que quieren que los descendientes directos de esos pueblos, sus jóvenes (ahora “contaminados” por la “modernidad”) las recuerden, así sea como parte de su legado cultural.

Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.  “Preservarlas”, como se preserva una momia egipcia o peruana, o como se preserva un muro babilónico o un instrumento antiguo japones, no necesariamente implica admitir que tienen siquiera el más leve asomo de realidad (como tampoco preservar la momia significa admitir que esta es la manera más salubre de conservar un cuerpo en putrefacción).

¿Cosmovisión eurocentrista?

Si hay algo que me molesta más que ese “hiperrelativismo cultural”, que pretende dar estatus de “realidad en su contexto cultural” a esas cosmovisiones primitivas, a esas visiones completamente erradas del mundo, es la afirmación de que nuestra concepción presente del Universo y el medio ambiente, es producto de una “cosmovisión eruocentrista”.

¡Válgame dios! (cualquiera de los cientos de miles que hay en las culturas originales).

La ciencia, uno de los descubrimientos más relevantes que ha hecho la humanidad en 40,000+ años de historia de la mente humana moderna, es, en su definición misma, la antitesis de un “producto cultural” o un “producto étnico”, algo nacido de la tradición o sabiduría de un pueblo específico.

Muy al contrario de lo que pasa con la historia 1 al principio de esta entrada, que fue construida en el contexto de una lengua, las tradiciones de un pueblo específico y bien diferenciado de otros pueblos similares, que han coexistido en el espacio y el tiempo sosteniendo cosmovisiones diferentes, la historia 2 es el producto de la interacción de personas provenientes de decenas y posiblemente cientos de culturas diferentes.

En su construcción han participado europeos (por supuesto), chinos, indios, africanos, latinoamericanos, indonesios… “exagera usted”, dirán algunos; “es seguro que ningún japonés, por ejemplo, ayudo a construir la “cosmovisión” del Big-Bang”.  Pero sí.  Para construir la historia 2, que es un fragmento minúsculo de la historia que llamamos “Big-Bang”, fue fundamental el aporte de científicos como Makoto Kobayashi quien ayudó a entender porque existe el número de partículas elementales que existen (y que poblaron en abundancia el período inicial del Universo que conocemos como Big-Bang) y no un número diferente.

Ninguno de los científicos que ayudo a construir la historia 2 pensó en sus abuelos, en la religión de sus padres (que algunos deben practicar posiblemente), en la sabiduría milenaria de sus pueblos (que en el caso de la cultura japonesa es bien conocida).  Solo se valieron de la razón, las matemáticas y la observación sistemática y rigurosa del mundo.  Los tres pilares centrales de la ciencia.

El resultado: la mejor versión de lo que paso al principio del mundo que la humanidad como un todo ha podido construir hasta ahora.

Quienes desconocen este producto fantástico de la ciencia, están, como decimos por aquí, “miando fuera del tiesto”.   Su admiración “ciega” y (en la mayoría de los casos) posmoderna de las culturas originales parece haberlos enceguecido, haberles hecho olvidar los avances fantásticos conseguidos, especialmente en las últimas décadas, en el conocimiento del mundo.

La ciencia también es cultura

Algunos podrían argumentar que no existe en realidad ningún producto intelectual humano, ni siquiera la ciencia, que no sea “cultural” en última instancia.  Ni siquiera la ciencia, argumentaran, deja de apoyarse en ideas o preceptos antiguos, incluso en las visiones primitivas sobre el mundo de los pueblos en los que germinó la semilla de la ciencia moderna.

Según los hiperrelativistas culturales, la ciencia esta atravesada de la cultura grecorromana, con la cual no tenemos ninguna relación los que nacimos en este lado del mundo.  Los he escuchado incluso sugerir que la ciencia esta también atravesada por el “cristianismo” y otras religiones semíticas, que profesaron sus padres fundadores, desde Ibn al-Haytham, pasando por Francis Bacon, hasta el mismísimo Isaac Newton.

Nada más equivocado.

La ciencia y los científicos, es cierto, hacemos referencia permanente a la historia de este reciente descubrimiento intelectual.  A los personajes que tanto admiramos y que sí, son en su mayoría griegos, italianos, alemanes, franceses, norte americanos… sí, europeos.   También es cierto que para denotar las cosas del mundo y clasificarlas, usamos en su mayoría palabras griegas y latinas, y una que otra palabra germana.  Difícilmente encontrarán una palabra en Quechua o en algún dialecto Maya para nombrar un efecto físico, una estrella brillante o una organela de la célula.

Pero creer que por el hecho de decir “aparato de Golgi” (en honor al científico italiano Camillo Golgi, un europeo, quien lo descubrió en 1897) estamos siendo “eurocentristas” es sencillamente ridículo (el ejemplo no es muy bueno, alguien podría encontrar uno mejor).  El hecho que llamemos “big-bang” (dos palabras de origen anglosajón, es decir europeo) para referirnos a la mejor historia que tenemos sobre el origen de todo, no hace esa historia “eurocentrista”.

Vale la pena anotar que ningún pueblo original de la Tierra (ni siquiera europeo) conoció (ni conoce todavía) la estructura celular o la apariencia del Universo hace 13,800 millones de años.  A ese conocimiento no se accede a través de “sabiduría ancestral”.  Solo se accede a través de la ciencia.

Cosmovisiones y medio ambiente

Llegamos finalmente a una de las más extendidas falacias del hiperrelativismo cultural.  La idea de que debemos respetar las comsovisiones de los pueblos ancestrales porque esas maneras (antiguas e incorrectas de entender el mundo) les permitieron vivir en armonía con el medio ambiente.  Dejarlas desaparecer para dejar solamente la “cosmovisión eurocentrista” imperante, es condenar al mundo a la destrucción.

Como la mayoría de las cosas en estas corrientes de pensamiento, brilla por su ausencia la más mínima prueba científica de una afirmación tan temeraria.

Me pregunto yo si en lugar de las decenas de miles de individuos del pueblo Embera que pueblan hoy los bosques, montañas y ríos de Colombia y Panamá, sosteniendo y propagando su cosmovisión milenaria y “eco friendly” (para usar un término eurocentrista) fueran reemplazados por 50 millones de individuos viviendo en el mismo espacio ¿su cosmovisión los salvaría de tener rellenos sanitarios saturados? ¿o impediría que las aguas de sus ríos no estuvieran llenas de residuos químicos no “naturales” o dificilmente asimilables por ellos? ¿o acaso evitaría que se extinguieran los animales que les dan sustento?.

No. El problema de vivir en equilibrio con el medio ambiente no es de sabiduría ancestral.  La ciencia, sin sabiduría ancestral, ha logrado entender casi CABALMENTE lo que necesitamos para vivir en equilibrio sin convertir el mundo que nos da soporte en un lugar inhabitable para nosotros mismos.  No se necesitaron enseñanzas de los abuelos, ni pachamamas, ni reverencias a entidades sobrenaturales.  En unas decenas de años las ciencias ambientales saben mucho más de lo que todas las culturas ancestrales de la Tierra aprendieron en decenas de miles de años (sin descubrir el “método”: razón+matemáticas+contrastación).

Aún así, no puede hacer casi nada.

El problema no es de conocimiento y sabiduría.  El problema es que somos muchos y muy cómodos (y ¡¿por qué no?!).

No.  No es la ciencia eurocentrista, la que nos tiene en problemas con el medio ambiente.  Es nuestra “actitud antropocentrista” la que nos tiene en problemas.

Actitud que debo admitir esta mejor administrada en las cosmovisiones de los pueblos originales (claro, mientras sean pocos y no conozcan las comodidades a las que tienen justo derecho como humanos).

La educación hegemónica en la ciencia

Otra “culpa” que le endilgan a la ciencia es haberse convertido en una “hegemonía intelectual”.   Haberse apoderado de la educación, en todas las culturas de la tierra, enterrando la sabiduría popular, las cosmovisiones de los pueblos originales, reemplazandolas por historias y cosmovisiones europeas.

¡Tonterías!

La ciencia se enseña sistemáticamente porque es la mejor versión de la realidad que tenemos.  Como padre (irresponsable) que soy de 3 nuevos seres humanos, yo quiero que ellos conozcan la realidad física tan fielmente como puedan.  Si quieren conocer las historias irreales de las religiones de occidente o de los pueblos originales de su país, pueden hacerlo, pero en su tiempo libre.

Yo quiero que sepan primero que existen el óvulo, el espermatozoide y el coito para juntarlos. Después, si quieren pueden conocer las historias increíblemente irreales de mujeres embarazadas por ángeles o niños que nacen de la pus de un hombre lambido por una rana.  De la misma manera que pueden volverse expertos en el mundo ficticio de Star Wars, siempre y cuando pasen los exámenes que certifican que tienen un conocimiento mínimo sobre el MUNDO REAL.

La ciencia se debe enseñar no porque nos haya conquistado intelectualmente Grecia y Roma, sino porque es el único camino razonable para sobrevivir en un mundo cada vez más complejo.

Mensaje a los indígenas

Ninguna de las ideas aquí expresadas pretende subestimar el valor cultural de las tradiciones indígenas de mi país o de cualquiera en el que hayan sobrevivido a las brutales fuerzas colonizadoras (de origen no científico). ¡Esa sería una imbecilidad mayor!.

Tampoco pretende argumentar en favor de permitir que esas culturas y su riqueza desaparezcan de la Tierra porque ya no son necesarias.  Sus formas de vestir, sus lenguas, el arte y el conocimiento intuitivo que tienen de la selva o los ríos, pueden ser necesarios para que la ciencia amplié su ya basto conocimiento de esas cosas.

Espero que los científicos de la mano de representantes de esas culturas nos ayuden a preservar apropiadamente su legado cultural, de la misma manera que hemos intentado reconstruir el legado cultural Egipcio, Inca, Celta o Azteca a partir de sus expresiones artísticas y arquitectónicas.  ¿Cuánto daríamos porque viviera todavía un reducto del pueblo Egipcio que nos hablara de sus costumbres y religiones (así fueran equivocadas)?.

Pero también espero, que los descendientes directos de esos pueblos aprendan que el Universo se expande, que no existen fuerzas sobre naturales en el río, pero si turbulencia y microorganismos.  Qué aprendan qué ocurre dentro de sus cabezas tal y como es revelado por un aparato de resonancia magnética y no solo por las ensoñaciones derivadas del consumo de alguna droga vegetal.  Todo mientras siguen respetando y escuchando a sus taitas, vistiendo como visten, usando las lenguas que inventaros hace milenios y que hace a sus cerebros únicos.

Espero que muchos más de ellos escriban papers de astrofísica, biología molecular, antropología, paleontología, etc. y participen del excitante descubrimiento de la ciencia.  Necesitamos a más personas, independiente de su origen étnico, participando de esta aventura intelectual sin precedentes.

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Un falso dilema

¿Qué debería estudiar en la Universidad?.  Esta es la pregunta que se hacen miles de jóvenes y adultos cada 6 meses o un año, cuando las Universidades y otros institutos de educación superior abren inscripciones en sus programas.  La respuesta a esta pregunta es casi tan diversa como aspirantes tienen esas mismas instituciones. Aún así, existe una tendencia generalizada, que todos conocemos bastante bien y que consiste en responder de forma “simplona” a esta trascendental cuestión: estudie algo en lo se consiga trabajo.  Como fundador y promotor de uno de los programas universitarios más sui generis de Colombia (el programa de pregrado en Astronomía de la Universidad de Antioquia) les presentó aquí mis propias reflexiones sobre este espinoso asunto.

“No escoja una carrera. Deje que la carrera lo escoja a usted #ReglasDeLaVida
Abril 30 de 2017
http://bit.ly/trino-carrera

Hay dos preguntas que me repiten cada semestre padres de familia, aspirantes y estudiantes nuevos del programa de astronomía por igual: 1) cuando yo (mi hij@) sea astronom@ ¿en qué voy (va) a trabajar? y 2) ¿es verdad que si uno estudia astronomía se vuelve ateo?.

La respuesta a la segunda pregunta ameritaría por si misma una entrada completa de Trinoceronte; me bastará con decirles que mi respuesta corta para esos devotos jóvenes y padres de familia es: “si entiende, sí”.

La respuesta a la primera, sin embargo, no se puede resumir en una sola frase.  Y no es que sea, al menos para mí, igual de sencilla que la anterior.  El problema es que la pregunta en si misma envuelve confusiones aún más profundas.  Confusiones que están íntimamente relacionadas con la pregunta que abre esta entrada: ¿qué debería estudiar en la Universidad?.

Comencemos diciendo que una persona que todavía se hace esta pregunta cuando esta a punto de matricularse o iniciar un programa de educación superior, o como decimos en Colombia “de meterse en esa vaca loca”, tiene un serio problema: no se conoce a sí misma o tuvo una educación realmente deficiente.

No sé si estarán de acuerdo conmigo, pero uno de los objetivos de la educación básica (primaria y secundaria) debería ser que los niños y los jóvenes descubran para qué son realmente buenos.

Yo, personalmente, tuve una buena educación (incluso en un tiempo en el que los estudiantes de mi colegio en Medellín – Colombia éramos considerados sicarios en potencia).  En los últimos dos años del bachillerato me enseñaron más ciencias naturales y matemáticas que cualquier otra cosa (termine mi bachillerato en un sistema que desapareció y que se llamaba “educación diversificada”; yo, por ejemplo, me gradúe en la modalidad de ciencias naturales).

Al finalizar mi educación básica estaba convencido de que esa era mi vocación.  No lo era ni la literatura, ni el dibujo, ni la ingeniería (que siempre me atrajeron también). Estaba convencido de que no podía ser otra cosa sino un científico (en particular un astrónomo).

Muchos de mis compañeros de colegio en la misma modalidad de ciencias naturales, descubrieron al contrario que no querían ser científicos. Esa experiencia les mostró que lo que querían era ser músicos y abogados.  Si bien, para ellos, esos dos últimos años de colegio fueron difíciles porque tuvieron que asistir a 4 clases de física a la semana (en lugar de 1 sola como la mayoría), lo cierto es que esa situación les ayudo también a ser lo que son hoy.

Todo esto es para decir que uno solo debe estudiar lo que quiere estudiar.  No hay alternativa. Esto implica, sin embargo, que antes de elegir o comenzar una carrera, se debe saber que se quiere hacer en la vida (o por lo menos tener una idea básica).

Los padres pueden ayudar.  A veces, sin embargo, ayudan demasiado: ponen a sus hijos a asistir a cursos de música, inglés, patinaje, natación y si les queda tiempo los obligan a participar de olimpiadas de baile, química, matemáticas y ortografía (creando a veces el resultado contrario, una aversión por el conocimiento o el arte).  Aún así el resultado parece seguir siendo el mismo: jóvenes confundidos que no están seguros sobre cuál es la carrera que deben elegir.

El dilema entonces de “¿qué carrera estudiar?” es entonces, un falso dilema. Se debe estudiar lo que uno quiere o para lo que uno es realmente bueno.  O debería por lo menos serlo sino existiera un segundo (y muy extraño) factor: el deseo de tener éxito económico sin hacer casi nada.

Todo hay que decirlo.  La mayoría, aún sabiendo para que son buenos, eligen estudiar una carrera pensando en el éxito que personas que conocen (o creen conocer) de esa profesión han tenido en el pasado o están teniendo actualmente.  ¡Una extraña idea!.

Es como si quisieras ser músico y para elegir en qué genero musical hacer tus propias contribuciones creativas te sentarás a escuchar la radio en busca de lo que mas suena.  ¡Realmente ridículo! (los que son músicos de corazón entenderán cabalmente lo que digo).  Si así funcionará el arte, todos los músicos en Latinoamérica (y no solo los genios del mercadeo) estarían haciendo Reguetón y Vallenato.

Pero no me crean ingenuo.  Es obvio que existen profesiones que garantizan una vinculación laboral casi inmediata.  En Colombia ¿el derecho? ¿la administración? ¿la contaduría?.  Lo que no tienen en cuenta quiénes eligen esas profesiones con “salida asegurada” es que estas son disciplinas tan difíciles como la Astronomía, la Sociología o la Filosofía.  El hecho de que haya más trabajo para abogados no significa que el derecho sea una carrera menos difícil o al “gusto de cualquier comensal”.

Quién estudia derecho porque va a tener trabajo, sin saber si tiene aptitudes para la filosofía, el lenguaje y el pensamiento analítico, esta, como decimos en Colombia “miando fuera del tiesto”.  Peor aún, el padre de familia, adulto responsable, experimentado, amoroso, que le exige a un hijo suyo escoger su profesión por la salida laboral esta jugando un peligroso juego: la “ruleta rusa” de la frustración profesional.

Y es que no hay peor fracaso profesional que tener cartones de algo que no te gusta o en lo que no usas el máximo de tu potencial.

Véanlo así: es mejor sentir un poco de envidia por el que tiene aptitudes naturales por carreras con salida profesional asegurada, que intentar ser como ellos.

Si lo que quiere un joven en la vida es ser violonchelista, no hay nada que hacer.  El padre de familia podrá lamentar en la intimidad de su craneo que su hij@ no haya nacido con las aptitudes naturales para la cirugía plástica (que le aseguraría un salario de 7 cifras o más de por vida), pero no tiene porque restregárselo, especialmente cuando esta comenzando su carrera musical.

También es cierto que otros padres de familia nos lamentamos (en la intimidad de nuestro craneo) porque nuestros hijos no son más altos, más atléticos o más bonitos, pero para casi todos es obvio que ninguno saldría a hacerle una cirugía plástica a sus hijos para ajustar sus características biológicas a nuestras expectativas (¡aunque no falta la bestia!).

Antes estas ideas, que contradicen creo yo el saber popular, se podría esgrimir otro argumento (y así lo hacen muchos padres y jóvenes al elegir su carrera).  Una persona realmente inteligente (que es lo que creemos casi todos los padres de familia sobre nuestros hijos) puede adaptarse a cualquier profesión.  “Que empiece a estudiar medicina aunque no le guste mucho”, dirán algunos, “como es tan inteligente, con el tiempo le cogerá amor y finalmente se convertirá en el médico de la familia”.  ¡Craso error!

¿Para que tener un médico más en la familia si podrías tener un Premio Nobel de física?  Si un joven es realmente inteligente, estudiar lo que quiere es la mejor manera de asegurar que será el mejor en su disciplina y no otro profesional frustrado mas (eso sí, frustrado pero inteligente).

En este punto aparece otro asunto espinoso.  ¿Deben las universidades e instituciones de educación superior solo ofrecer programas académicos que tengan una salida laboral “asegurada”?.  Técnicamente si.

Parte de los requisitos para que un programa reciba el registro calificado (al menos en Colombia) es argumentar la función que esos profesionales tendrán en la sociedad (los trabajos en los que se desempeñaran).  No puedes proponer un programa nuevo diciendo “no me importa si hay trabajo para estos profesionales”.  Nadie lo aceptará.

En términos reales, sin embargo, las instituciones de educación superior (y en especial las universidades) no pueden, ni deben convertirse en agencias laborales.  Tampoco pueden basar sus currículos y tener un discurso, orientado al trabajo.  Nada que distraiga más de la función y objetivos de la educación universitaria, que estar pensando en cuál será el salario de un profesional.

Aquí lanzo una conjetura (tan atrevida quizás como muchas de las opiniones aquí expresadas): los profesionales más exitosos (si quieren, los que tienen los mejores trabajos) son los que menos pensaron en cuál sería su salario mientras estudiaban.  Los “empeliculados”, los que se gozaron su carrera, los que estudiaron por el placer de conocer y de aprender sobre lo que más le gustaba en la vida.

A la gente que genuinamente ama su carrera, se le nota.  Los empleadores saben (o sabemos) lo importante que es esa pasión genuina y prefieren (preferimos) emplear a gente así.

El que es realmente bueno, tendrá empleo, independientemente del cartón.  Punto.

Ahora bien.  Decir todas estas cosas es fácil cuando haces lo que te gusta, cuando tienes un trabajo estable ejerciendo la profesión que escogiste, cuando naciste en una época con menos competencia (un tonto argumento que se escucha por ahí).  Ese podría ser mi caso, por ejemplo.

Pero no se engañen.  Yo no obtuve por ejemplo mi trabajo actual (profesor asociado en una Universidad grande) por que abundará en Colombia trabajos para físicos o astrónomos.  Lo obtuve porque sabía de computación (le di un valor agregado a mi profesión).  No me fue fácil.  Pero tampoco perdí la esperanza, las ganas profundas de hacer lo que me gusta hacer.  Nunca renegué por no haber estudiado una carrera distinta aún sabiendo que mi primo médico ya era “rico” antes siquiera de que yo empezará a escribir mi tesis de maestría.

Una vez obtuve el trabajo que tengo, trabaje duro para modificarlo, para, por decirlo de alguna manera, “ascender” al punto de hacer lo que siempre quise hacer: investigar y enseñar astronomía. Recuerdo siempre que mi padre intento en su momento hacerme estudiar ingeniería y no lo logro.  ¡Que suerte tuve yo y que suerte tuvo él que hoy se enorgullece de mi trabajo!

A los padres de familia y aspirantes que quieren estudiar astronomía y que preguntan “¿qué hace un astrónomo al graduarse?” les respondo sin dudar: “si el astrónomo es realmente bueno, hará lo que le de la gana”.

(aplica para otras profesiones supuestamente “inútiles”)

El Género de la Ciencia

El 15 de diciembre de 2015 la ONU proclamo el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, un esfuerzo simbólico para de un lado intentar derrumbar las barreras que se levantan alrededor de la ciencia para el acceso de las niñas y en general de las mujeres de todas las edades a la carrera científica (a todos los niveles); y del otro visibilizar el trabajo de miles de talentosas mujeres científicas que de forma mayoritariamente anónima contribuyen con el desarrollo de la ciencia, una actividad que siempre ha tenido “cara de hombre”.  Los invito en esta lectura para que llevemos esta reflexión más allá del género específico del científico de turno y sin desconocer la problemática de la representación y oportunidades de otros géneros en la ciencia, nos preguntemos ¿cuál es realmente el género de la ciencia?

“La ciencia no necesita más hombres o más mujeres, más personas trans género o mas homosexuales… la ciencia lo que necesita es ser más femenina #MujeryCiencia
Febrero 11 de 2017
http://bit.ly/trino-genero-ciencia

Cartel de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Crédito: María del Álamo Ortega

Cartel de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Crédito: María del Álamo Ortega

¿Sabe usted cuántos gays, lesbianas, trans género, inter género, bisexuales, demisexuales, asexuales, etc. hay en la ciencia?.  Es decir ¿cuál es la representación de los más de 6 géneros reconocidos, además de los clásicos cisgéneros (hombre y mujer), entre estudiantes y profesionales de la ciencia?.

Posiblemente no.

Lo que si puede que tenga muy claro es que la ciencia esta (y sigue estando) dominada desde hace siglos por individuos con bello facial y pene.  “Hombres” que llaman.

No significa esto, sin embargo, que todos ellos pertenezcan al mismo género: hombres heterosexuales o cis sexuales. ¿O sí?.

También es posible que sepa (esta es justamente la invitación de la ONU y de cientos de páginas de Internet y publicaciones que invadieron las redes el día 11 de febrero), que existe una representación muy bajita en esa importante y productiva actividad social humana, de individuos con voces más delgadas y vaginas.  “Mujeres” que llaman.

Como creo todos entenderán de esta cruda introducción, seguir hablando del rol de la mujer en la ciencia, de las oportunidades que tiene y de su contribución anónima al avance de la misma, debería ser por lo menos hoy, en los tiempos en los que esa misma ciencia nos ha permitido entender mejor la distinción entre los caracteres biológicos y las preferencias sexuales, enriquecido con una visión menos binaria de la humanidad.

¿Deberíamos hablar de “mujeres” o de “lo femenino” en la ciencia? ¿del dominio del “hombre” o de “lo masculino”?.

A mi me parece que “femenino” y “masculino” serían términos más adecuados para una discusión sobre la representatividad de los géneros en la ciencia. Considero un poco anticuado contar cuántos penes o cuántas vaginas ocupan la posición de profesores en una Facultad o cuántos ganaron el premio Nobel en la última década.

Para muchos, esta manera de enfocar el problema que han enfrentado por siglos las “mujeres” en la ciencia, puede ser una salida sexista, una estrategia “machista” para desviar la atención del problema y continuar con el monopolio masculino y la discriminación descarada de la “mujer” científica.

Tómenlo como quieran.  Pero todos deberíamos reconocer que hay un tema objetivo aquí: decir “hombre” y “mujer” hoy casi no significa nada concreto.

Si todavía creen que es una estrategia machista mía, pueden dejar de leer este blog.  Si creen que puede haber algo interesante, aunque no compartan todas mis posiciones, intenten continuar leyendo.

Quienes trabajamos en la ciencia (tengamos penes o vaginas – o una mezcla de ambos) debemos reconocer sin avergonzarnos que la ciencia es muy masculina (que no tiene nada que ver con tener un pene): (1) un impulso casi irracional por la exploración de lo desconocido sin consideración de lo práctico, (2) competencia salvaje entre individuos y organizaciones, (3) demostraciones explícitas de habilidades, búsqueda (irracional) de poder o posición, (4) sobre valoración de la eficiencia (más por menos, más en menos), (5) sub valoración de los aspectos sociales o personales, etc.

No sé ustedes, pero para mí estos son los rasgos distintivos del que hacer científico y claramente los rasgos que distinguen en la mayoría de especies de mamíferos modernos, a los machos de las hembras.

Hay que reconocer claramente que muchos de esos rasgos son posiblemente los que han llevado a la ciencia del pasado a ser lo que es hoy en día.  Por ejemplo, no es que tengamos una nave fuera del Sistema Solar (las Voyager) porque seamos muy pragmáticos ¿o sí?.  No trajimos rocas de la Luna o descendimos al fondo de la fosa de las marianas porque nos importe muy poco demostrar nuestras habilidades para hacerlo ¿o sí?.  No hemos descubiertos la inmensa diversidad de las selvas de nuestro planeta porque nos importe pasar tiempo con la familia en lugar de explorar por semanas el bosque ¿o si?

Pero el mundo esta cambiando.  Esos rasgos muy “masculinos” y sus actividades derivadas, que son desde mi perspectiva los que hacen que tanta gente con bello facial sea la que se dedique a la ciencia y que menos individuos en el extremo opuesto del espectro de género lo haga, están empezando a hacerle daño a la actividad científica.

Se han preguntado por ejemplo ¿cuánto tiene que ver lo “masculino” de la ciencia en la crisis actual de reproducibilidad? ¿en la disminución de los estándares éticos? ¿en la proliferación de estudios científicos sin ninguna relevancia y publicados únicamente en pos de elevar índices?

Pero no me mal entiendan: decir que todos estos defectos son culpa de los “hombres” en la ciencia es tan perverso como cualquier otra forma de sexismo.  También hay “mujeres” que fabrican datos y publican artículos tan solo por elevar su índice h.   “Mujeres”, sin embargo, que al hacerlo se valen de los rasgos más masculinos de su cerebro.  Al menos eso pienso yo.

No, la ciencia no necesita que haya una representación equitativa de todos los géneros (tal vez ya la hay, pero no es muy evidente).  No necesita igual número de vaginas que de penes (aunque estadísticamente eso implicaría una buena distribución de géneros sin implicar que las vaginas serían solamente mujeres cis sexuales).

Lo que la ciencia necesita hoy es ser más femenina.

Pero ¿qué demonios puede significar eso?.

Ya enumeramos algunos rasgos masculinos (demostración, competencia, exploración, etc.)  ¿Cuáles son los rasgos femeninos que le hacen falta a la ciencia: (1) un mejor sentido de la colaboración en lugar de la competencia, (2) una mayor valoración de lo social y lo personal, (3) un sentido práctico más aguzado, (4) mucha más intuición (pensamiento rápido) frente a una excesiva racionalización (pensamiento lento), (5) una menor sobre valoración de la eficiencia y más reconocimiento de la importancia de los detalles, (6) mayor cuidado y preocupación por la vida, (7) mucha más comunicación y empatía con la inmensa mayoría de los humanos que no son científicos, (8) menos demostraciones personales y más trabajo en equipo.  Y la lista podría continuar.

Naturalmente, una manera de lograr que la ciencia se vuelva más femenina es eliminando justamente las barreras, claramente reconocidas por todos, para que otros géneros diferentes al del hombre cis sexual, alcancen las más altas posiciones en la misma.  Teniendo una mayor representatividad de los géneros más femeninos del espectro, bien sea a través de leyes (por la fuerza) o en un proceso paciente de muchos años, esos rasgos femeninos que vienen con esos individuos podrían transformar la ciencia para bien.

Pero hay maneras relativamente inmediatas de lograrlo.  Una de ellas podría ser la de intervenir ahora mismo el sistema de publicación y financiación de la ciencia, sistemas que están altamente “masculinizados” (aunque también en ellos participen e incluso sean manejados por “mujeres”).

Se imaginan…

¿Qué pasaría si para publicar un paper, los autores debieran demostrar que en el proceso colaboraron, recibieron y entregaron datos a otros de forma transparente?

¿Qué pasaría si eliminamos la lista de autores y dejamos únicamente el nombre de colaboraciones o instituciones?

¿Qué pasaría si le diéramos más valor a formar a nuevos científicos a cuidarlos, a “nutrirlos”, que a publicar como “locos” y obligar a publicar a nuestros estudiantes?

¿Qué pasaría si el día de mañana los editores exigieran una declaración en la que se demostrará el valor práctico (presente o futuro) que podría tener cualquier investigación, en cualquier área?

¿Qué pasaría si limitaramos el número de publicaciones de un científico, una institución o un grupo y todas las demostraciones “masculinas” de poder y eficiencia? ¿no habría así una necesidad mayor de colaboración?

¿Qué pasaría si le diéramos un valor similar a publicar un artículo en Nature o un libro de ciencia para niños?

Hacen falta muchas personas (de todos los géneros) y tal vez mucho tiempo para que esto pase.  Pero estoy seguro (soy optimista) que si hiciéramos un esfuerzo por crear una “ciencia” más femenina muchos más hombre y mujeres, gays y lesbianas, inter género y trans género, querrían participar activamente del proyecto científico.

Mientras tanto: ¡que vivan todos los individuos, públicos y anónimos, con pene o con vagina, que tiene la ciencia!

Encuentros cercanos del séptimo tipo

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Esta entrada es sobre una película que tal vez no han visto. Sea que la vayan a leer o no después, por favor ¡vean la película!

Acabo de ver “Arrival” (la Llegada), la nueva película de aliens que ha “invadido” las carteleras del mundo (noviembre de 2016).  Si bien no puedo comparar la sensación que me ha dejado la nueva película con la impresión duradera de los (ahora) clásicos Contacto y 2001: una Odisea del Espacio, si puedo decir que su aproximación al problema del primer contacto con Aliens, me ha dejado de una pieza.  No hay duda de que es cada vez más sofisticada y posiblemente acertada la manera como el cine esta ilustrándonos el que podría ser el evento más importante de los ~400 siglos de historia de la mente humana (si es que algún día tenemos la suerte de que pase).  He aquí algunas impresiones de un fanático de la ciencia ficción y al mismo tiempo de un científico obsesionado (como muchos) por entender o prever cómo serán los “otros”.

“Arrival: un paso más adelante hacia la creación de películas inteligentes sobre encuentros extraterrestres ¡imperdible!
Noviembre 9 de 2014
http://bit.ly/trino-arrival

arrival_rated_payoff_1-sht_6Dice la hipótesis Sapir–Whorf que percibimos el mundo en una forma que depende profundamente de la manera como se organizan nuestro lenguaje.  O en otras palabras, que vemos el mundo como “hablamos”.

Esta es la idea en el corazón de “Arrival” (la Llegada) el más reciente film de gran factura, que aborda el “trillado” tema del contacto con una civilización extraterrestre.  Muchas otras películas (y series) lo han hecho en el pasado.  Algunas con seriedad y acierto – Contacto, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, 2001, Distrito 9 (dentro de lo que se podría esperar de un tema tan incierto como este) y otras son apenas una caricatura antropocéntrica y fantástica del asunto – El día que la Tierra se detuvo, El día de la Independencia, V la Batalla final.

Después de ver un puñado de aproximaciones diferentes al problemas y de reflexionar profesionalmente sobre el tema desde la ciencia, veo en “Arrival” una solución novedosa y sofisticada al que se sabe podría ser el obstáculo más grande que enfrentaremos cuando llegue el momento de encontrarnos con “los otros”: ¿cómo comunicarnos con ellos?

El asunto ha sido minimizado y hasta ridiculizado en otras películas.  Desde extraterrestres que hablan un inglés fluído (El día en el que la Tierra se detuvo, V la batalla final), o lo aprenden sin inconvenientes (ET), hasta otros que producen sonidos guturales extraños (El depredador) pero que usan un software en sus naves no muy difícil de “hackear” (Día de la Independencia).

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Todo esto es aceptable, excepto porque en las películas mencionadas, el problema de la comunicación es casi siempre lo de menos.  Con la única excepción del clásico Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (en donde el lenguaje es otra vez protagonista),  la comunicación con los extraterrestres se supone es resuelta por algún milagro y una vez superado este “pequeño” escollo, que vengan los demás problemas.

En “Arrival” es diferente: el lenguaje es la historia y al mismo tiempo el asunto mismo del intercambio con la civilización extraterrestre.  Podría uno esperar encontrarse algún asunto trillado en todo esto.  Pero la película esta lejos de tratar el tema de forma trivial.

La primera aproximación que tenemos a la “lengua” de los recién llegados es a través de una grabación de audio.  Ninguna sorpresa por supuesto.  Nada comprensible (como se esperaría de los sonidos producidos por cualquier especie distinta a la nuestra), pero en el rango audible (algo en lo que pecan los productores pero que hace de la película una verdadera joya en el tema de edición de audio).  Yo esperaría que organismos que vienen de un planeta diferente produjeran sonidos en rangos de frecuencias posiblemente inaudibles, pero le perdono al director y sus asesores esta falta de creatividad “acústica”.

arrival-1024x682Hasta ahí no pasaría de ser una película de aliens más.  La verdadera sorpresa comienza cuando la Doctora Louise Banks (una experta en lingüistica interpretada por Amy Adams) intenta lo impensable: comunicarse con ellos a través del lenguaje escrito.  Pero no con mensaje electrónicos como lo vemos en la mayoría de las películas (que no sabemos como en esas películas logran extraerse de las igualmente incomprensibles comunicaciones digitales de los extraterrestres).  Sino a través del “viejo” método del tablero y el marcador (hubiera preferido la tiza, pero se los perdono también a los realizadores).

Pero si no podemos entenderles ¿cómo esperamos que ellos entiendan lo que escribimos en una tabla?.

No es esa la idea.  Al intentar comunicarnos con ellos a través de la manipulación de la materia (el polvo negro del marcador y la electricidad estática en una lámina de plástico) lo que logra la doctora Banks es un acto de imitación de parte de los extraterrestres: “te escribo para que me escribas”.

Los heptápodos (que es el nombre que le dan los científicos a los extraterrestres por sus siete extremidades y lo que da también nombre a esta entrada), responden sin demoras y en la pantalla emerge un lenguaje extraterrestre escrito, completamente nuevo en la historia del cine (o por lo menos completamente nuevo para mi).

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En este lenguaje en el que las palabras, las frases y en general las ideas se expresan completas sobre círculos, no hay símbolos en el sentido humano de la palabra.  Tampoco hay una sucesión tempral de idea.  Solo patrones complejos de manchas formados con una extraña tinta que emerge de las extremidades de los extraterrestres.  Es justamente en esa estructura altamente no trivial de su lenguaje en el que radica el secreto de su conocimiento sobre el Universo.

Científicos de todo el mundo se ponen en la tarea de “romper” este aparentemente indescifrable código escrito, primero para enseñarles algunas reglas de comunicación básicas a los extraterrestres y después para preguntarles sobre el propósito de su visita.

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Con la ayuda de avanzadas técnicas geométricas y topológicas, matemáticos, físicos y lingüistas del mundo lo consiguen finalmente (como lo hacen en todas las películas del género).  Pero con una sola diferencia: en Arrival (como en la vida real) en el primer intento lo hacen mal.  La primera frase que descifran según su sistema de traducción es: “ofrece arma”.

Como es obvio este mensaje (o mejor la traducción “amañada” de él) prende las alarmas entre los militares (que como en toda película de extraterrestres son los que mandan la parada en todo momento; la humanidad a la defensiva como siempre).  Por momentos parece que la película se va a convertir en un Día de la independencia más (bueno, pero con los Chinos y los Rusos a bordo), pero los creadores logran dar un giro inesperado a la historia.

El lenguaje que traen consigo les ha permitido a ellos y nos permitirá a nosotros como especie una vez lo asimilemos, percibir el tiempo de una forma diferente.  No como una sucesión de eventos, sino como un todo interconectado.  Ese es su regalo, la herramienta o el “arma” que nos vienen a ofrecer.

Con tan buena suerte que la persona que mejor entiende el código, goza ya de poderes innatos para percibir (así sea de forma vaga o en sueños) eventos futuros.  Este poder le permite a la Doctora Banks detener el inminente desenlace violento de la película y facilitar la transmisión pacífica, a través de ella, del mensaje que trae la civilización extraterrestre antes de que los aniquilemos sin misericordia.

El mensaje es entonces sencillo: nos traen el regalo de un lenguaje nuevo, universal y poderoso, que nos permitirá avanzar de formas impensables en nuestro entendimiento del Universo; todo, siempre y cuando nosotros les ayudemos 3,000 años en el futuro con algo que nunca revelan qué es (imagino que deberíamos esperar la secuela en 300 o 400 años para saberlo).

La película termina sin que se lance un solo rocket, estalle un solo helicoptero militar e incluso de que muera uno solo de los coprotagonistas.  Al contrario termina de forma pacífica justo donde comenzó, tal y como lo hacen las palabras y las frases de la lengua extraterrestre.

Como lo comentaba al principio, quede de una sola pieza al terminar la película.  Confieso que no había sido sorprendido tanto por una historia de ficción inteligente desde que tengo memoria.  Aunque esto parece un poco exagerado, les presento a continuación una lista de razones por las que considero esta como una película de extraterrestres sin parangón en la historia del cine; una joya que definitivamente cualquier fanático o científico que trabaje en el tema debería ver sin demora:

  1. La película pone de relieve que uno de los más grandes obstáculos que enfrentaremos al encontrarnos con otra civilización será entendernos.
  2. Los lenguajes que traerán otras civilizaciones, serán posiblemente como ellos mismos, totalmente inesperados.  No deberíamos esperar los rasgos comunes que vemos en los lenguajes escritos de los pueblos de la Tierra (que comparten todos la misma base biológica: el cerebro humano).
  3. Intercambiar información lingüistica con otras civilizaciones podría ser tan o más importante en nuestro encuentro como intercambiar datos o conocimientos científicos.  Tal vez en sus lenguas este la clave de su comprensión superior del Universo.
  4. Una comprensión superior del espacio-tiempo puede ser la clave para convertirnos en una civilización universal.  Es ese conocimiento el que le daba a los “heptápodos” de la película la capacidad de manipular la gravedad (que no es otra cosa que espacio-tiempo deformado), moverse sin dificultad sobre la Tierra, aparecer y desaparecer sin la vulgar necesidad de desplazarse materialmente en el espacio (la principal barrera que nos separa de otros lugares y tiempos en el Universo).
  5. Conocer el futuro, como lo logra la Doctora Banks, no haría necesariamente imposible vivir la vida.  Tal vez le agregaría un elemento de disfrute que no comprendemos todavía.

Como siempre, no todo es color de rosa.  Abajo enumero algunos asuntos problemáticos con la película cuya solución es inútil esperar, pero que es bueno reconocer:

  • El excesivo protagonismo de los militares que es común a todas las películas del género.  En un encuentro real yo esperaría que fueran autoridades civiles y científicas aquellas que estarían al frente de una situación como esta.
  • ¿Por qué no fueron los heptápodos los primeros en aprender las lenguas humanas y tuvimos nosotros que descifrar su complicada lengua?
  • ¿Cómo se logra descifrar en cuestión posiblemente de semanas una lengua que encierra secretos increíbles sobre el Universo, cuando difícilmente hemos descifrado lenguas de civilizaciones antiguas?
  • ¿Por qué el Físico Ian Donelly no le cree a la Doctora Banks cuando esta le confiesa que su hija va a morir de cáncer? ¿acaso no fue suficiente demostración de su capacidad de conocer el futuro, lograr evitar que los Chinos y Rusos atacaran a las naves extraterrestres? ¿cómo puede alejarse de ellas justamente sabiendo que la niña puede morir?

En fin.  Espero que se vengan muchas otras películas que traten como esta el tema del contacto con civilizaciones extraterrestres con menos lugares comunes e ideas realmente novedosas.

Colombia necesita ir a la Luna

“Colombia no sabe que hacer con 1.5 billones de pesos (~500 millones de dólares) que tiene para ciencia”.  Estas son las palabras que pronunció recientemente la directora de la agencia nacional de ciencias del país, Colciencias.  La “sentencia” ha caído como un baldado de agua fría sobre todos los científicos Colombianos, que al contrario de lo señalado en la lapidaria frasecita, vemos como se reducen cada año las posibilidades de financiar lo que hacemos.  ¡Yo sé que podemos hacer con esos 500 milloncitos de dólares! ¡Deberíamos ir a la Luna!; o construir un acelerador de partículas; montar una estación en la antartida; construir un satélite climatológico; o tal vez “simplemente” armar un supercomputador.  Todas estas cosas ambiciosas podrían catapultar a Colombia a la estratosfera del desarrollo científico; no en dos o cinco años (como pretende a veces Colciencias), pero si en 20.  He aquí algunas razones por las que creo que deberíamos empezar a soñar con “metas imposibles” en lugar de seguir viviendo un desarrollo dolorosamente gradual.

” ‘No necesitas ser grande para empezar. Necesitas empezar para ser grande’ (leído por ahí) #ReglasDeLaVida
Octubre 26 de 2016
http://bit.ly/trino-ser-grande

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Así podría lucir el primer rover lunar Colombiano. La imagen original es del rover chino Yutu (Credit: CNSA / CCTV)

El trino con el que comienza esta entrada resume muy bien la propuesta que quiero desarrollar aquí: para que Colombia haga algo importante en ciencia no puede esperar a ser grande científicamente (desarrollarse gradualmente); al contrario para ser grande lo que necesita la Colombia científica es proponerse las metas más ambiciosas.

Ir a la Luna podría ser una de ellas.

Solo imagínenlo.  Científicos de todo el país (de distintas áreas e instituciones) unidos para lanzar la primera misión interplanetaria Colombiana (un país cuya única experiencia espacial es haber lanzado un satélite del tamaño de una hamburguesa doble que emitió por unas horas beeps radiales intermitentes desde la ionosfera).

Imagine a los científicos encorbatados presentando ante el Congreso de la República la idea.  Argumentando los beneficios que a muy largo plazo tendría un esfuerzo como estos para Colombia.  Mostrando el modo en el que la incipiente industria tecnología del país se catapultaría hasta alcanzar niveles impensables al enfrentarse a retos verdaderamente difíciles, tales como los de construir dispositivos electrónicos para trabajar en las adversas condiciones del espacio.

Imagínese lo inimaginable: el crecimiento de otras industrias antes reservadas solo para los países más ricos y desarrollados tecnológicamente.  La industria electrónica, la de materiales, la de combustibles aeroespaciales, la industria de sensores e imágenes, la industria de software científico, la industria de automatización avanzada, la industria óptica, la industria criogénica, etc.

Imaginen la escena de una bandera del país adherida a la superficie de aluminio de un rover u ondeando con la vibración producida por el movimiento sobre el irregular terreno lunar.  Imaginen las primeras fotografías descargadas por gigantescas antenas de radio instaladas en las silenciosas llanuras del Guaviare o el Vichada y analizadas en una estación de control construída en las afueras de Bogotá.  Imaginen a los astrónomos paisas, a los geólogos costeños, a los heliofísicos bogotanos, recibiendo los primeros datos enviados por los sensores del rover lunar colombiano.  Datos enteramente colombianos.

Soñar no cuesta nada, dirán los más realistas.  Habrá que recordarles a todos, sin embargo, que en 1962, cuando Estados Unidos soñó con enviar un hombre a la Luna, la experiencia que tenía en viajes espaciales tripulados era casi completamente nula.  Esta bien: sabían lanzar cohetes (aunque no muy bien todavía), habían mandado a un piloto en un vuelo suborbital un año antes y el hombre que más sabía del tema estaba entre sus científicos (Werner Von Braun).  Pero este era un reto tecnológico completamente nuevo.  Las dificultades que implicaba eran alucinantes.  El costo incalculable.  Como todos recordaran en 1969 lo lograron.  Hoy son la potencia espacial y científica más grande de la Tierra (y de la historia).

A diferencia de 1969, ir a la Luna hoy no es tan difícil.  Varios países lo han hecho ya, aprendiendo por nosotros las lecciones que le costarían mucho a un país como Colombia aprender (mientras gasta recursos incalculables).  Naturalmente, esos países no estarán dispuestos a compartir con Colombia sus secretos ¿o si?.  Hay que recordar, sin embargo, que vivimos en un mundo diferente al de la década de los 60, un mundo más abierto, un mundo en el que la información circula más libremente.  A eso debería sumarse la “simpatía” que despierta que un país en vías de desarrollo busque metas realmente ambiciosas; un país que lucha contra sus ciudadanos más abyectos por conseguir la paz y mantenerla en el tiempo.  Esta simpatía podría valernos la colaboración de decenas de países y agencias espaciales del mundo.

Pero ¿el costo? ¿podría Colombia asumirlo?.  Aquí entra la cita de la directora de Colciencias: ¿serán suficientes 500 millones de dólares?.  Según datos del gobierno Chino (el último en hacer posar suavemente un vehículo espacial en la Luna) una misión robótica lunar cuesta $140 millones de dólares (que abreviare en lo sucesivo U$140M).  Bueno, sin contar con otros cientos que costaría la infraestructura espacial en Tierra o pagarles a los mismos Chinos, a los Rusos o a los gringos para que nos pongan el vehículo en el espacio (yo no sueño con que tengamos nuestro propio Baikonour o un Cabo Cañaveral en la Guajira… bueno, no todavía).

Yo sé que están pensando: “¡Colombia no va a ir a la Luna!  Este es solo el sueño de un astrónomo colombiano muy optimista”.  Pero no pueden negarme que nos alcanzaría la plata y hasta sobraría un poco para otros proyectos menos ambiciosos.  Tampoco pueden dejar de reconocerme que de proponernos ir a la Luna el beneficio científico y tecnológico sería enorme y no solo en áreas como la ciencia aeroespacial (incipiente en nuestro país) ¡lo sería en casi todas las áreas del conocimiento!

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Colombia tiene terrenos y plata suficiente para construir su primer sincrotrón operativo. El de la fotografía es el Diamond Light Ring en el Reino Unido. Crédito: Diamond/UK.

Que tal entonces si en lugar de ir a la Luna construimos un acelerador de partículas, algo así como un LHC criollo.  ¿Se imaginan?

Tomamos una extensa llanura no inundable en Boyacá o Cundinamarca (podría también ser en Córdoba o el Meta); sobre ella construímos una instalación avanzada para acelerar protones y electrones casi hasta la velocidad de la luz, usando un gigantesco tubo de 500 metros de diámetro lleno de magnetos superconductores y tuberías criogénicas.  Todo tal vez a tan solo unos kilómetros de la pista automovilistica de Tocancipa o no muy lejos de algún pueblito pintoresco boyacence o llanero.

Toda la comunidad científica estaría implicada en la construcción del acelerador de partículas, llamado también por los nerds Sincrotrón. Los biólogos nacionales estudiarían con los rayos X producidos por las partículas subatómicas aceleradas en una llanura de Boyacá, las estructuras minúsculas de insectos y aves zancudas propias de nuestro país.  Científicos de materiales harían lo propio con nuevos materiales diseñados para la industria de energía renovables.  Ingenieros de alimentos estudiarían la estructura microscópica de los helados producidos por la industria nacional para producir “paletas de exportación”.  Los físicos, felices, perfeccionarían sistemas de refrigeración para los magnetos superconductores, montarían nuevas industrias que ofrecerían servicio de diseño y mantenimiento de los sofisticados equipos del sincrotrón colombiano, estudiarían procesos fundamentales, etc. En síntesis serían los más felices.

Todo sin contar que la construcción movilizaría la industria nacional en un torbellino de intercambio tecnológico sin precedentes con industrias de avanzada de todo el mundo, que otra vez y con el apoyo de sus gobiernos, estarían más que dispuestos a ayudar al “pequeñito” que se asoma al futuro después de un conflicto armado de 50 años.

“¡Pero esto es solo un sueño!”, dirán los más escépticos, “algo que solo podría financiar un país desarrollado”, murmuraran los realista;  “¡los costos deben ser exorbitantes!” se lamentará la mayoría.   Pero no.  Según datos del gobierno Británico construir un sincrotrón de avanzada podría costar U$300M (menos de $1 billón de pesos o el 0.3% del PIB actual de Colombia).  Pero un sincrotrón adaptado a nuestras necesidades podría no valer más de U$100M, algo que esta perfectamente al alcance del “desperdiciado” (según Colciencias) presupuesto para investigación científica de Colombia.

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Así podría verse el primer supercomputador colombiano. En la imagen se ve en realidad el Leibniz Supercomputer Center en Alemania con 150,000 procesadores, el décimo más rápido del mundo. Crédito: SuperMUC.

Si las anteriores propuestas podrían parecer muy restrictivas y beneficiar a una “pequeña” fracción de la comunidad científica nacional (solo según una más pequeña fracción de esa comunidad que no tendría la creatividad para participar en esos dos proyectos) hay todavía un proyecto al que seguramente casi nadie se opondría.

Construyamos un supercomputador para Colombia.

Solo necesitamos unos U$100M para construirlo, más unos U$7M anuales (U$70M por década) para alimentarlo con electricidad y agua.  En un país lleno de agua, no dudo que nos sobraría para refrigerar a este pequeño monstruo.

Podemos instalarlo en algún lugar entre las montañas de Antioquia, tal vez con una pequeña central hidroeléctrica propia.  Desde allí saldrían largos cables de fibra óptica que recorrerían el país para conectar al “leviatan de silicio” con centros de computo satélites más pequeños ubicados en Medellín, Bogotá, Cali y otras capitales científicas del país.

¿Pero quién podría beneficiarse de un aparatejo de esos?  ¡Pregunta equivocada!.  ¿Quién no? sería más correcto decir.

Teniendo a disposición una capacidad casi ilimitada de computación y almacenamiento, petaflops y petabytes dicen los entendidos, podríamos simular el casi intratable clima del país para predecir sequías e inundaciones. Crear y analizar la más grande base de datos de la biodiversidad del país (una de las mayores del mundo). Diseñar vehículos más seguros apoyándonos para ello de la inteligencia conjunta de miles de computadores.  Pero también crear nuestras propias simulaciones cosmológicas o analizar los datos del LHC, ambos objetivos casi tan importantes para el desarrollo del país como aquellas aplicaciones que creemos más cercanas a nuestras vidas.

¿Y que tal si nos proponemos hacer las tres cosas al mismo tiempo?

Estos 1.5 billones de pesos que los científicos nacionales no hemos podido gastar según Colciencias, representan poco menos del 1% del PIB ANUAL de nuestro país (U$370M).  Si después de obtener cualquiera de los anteriores jugueticos, quisiéramos seguir invirtiendo en ambiciosos proyectos científicos, a los biólogos, físicos, astrónomos, geólogos Colombianos, contrario a lo que piensa Colciencias, nos sobran ideas.

He aquí las que a mí se me ocurren:

  • Un complejo de observatorios astronómicos profesionales de alta montaña.  U$50M.
  • Una estación científica colombiana en la antártida. U$10M
  • Un satélite con carga científica (satélite meteorológico o de observación de la tierra, telescopio espacial). U$50M.
  • Participar de una colaboración científica internacional (ESO, LHC).  $200M.
  • Construir un observatorio ecuatorial de rayos cósmicos.  U$50M.
  • Construir una flotilla de buques de investigación oceanográfica.   U$50M.
  • Instalar un radiotelescopio gigante entre las montañas.  U$180M.

Es claro que también podemos atomizar esos U$500M en 5,000 proyectos (que es lo que hemos hecho hasta ahora).  Pero seguiríamos siendo un país chiquitico, chiquitico, lleno de científicos con un ego gigante, gigante, con una gobierno tacaño, tacaño, que entrega sus limosnas a través de una agencia nacional miope, muy miope.

El álbum de Juno

Después de 55 largos días al fin la sonda Juno pasó por su segundo perijove (el punto más cercano a Júpiter) y el primero con sus instrumentos encendidos y recogiendo valiosos datos sobre el Gigante líquido.  Con el temor de volverme “monotemático” hablando sobre mi nueva sonda favorita en un blog en el que debería hablar acerca de muchas otras cosas, les presento aquí el album de fotografías y datos que esta compilando Juno en su fascinante misión de “redescubrimiento” del planeta gigante.  Mantendré actualizada esta página durante lo que dura la misión.  ¡Manténganse sintonizados!

(Esta entrada corresponde al lanzamiento dentro del sitio de una nueva página con su mismo nombre y que estará siendo actualizada a medida que lleguen los datos.  No han pasado ni 30 minutos del lanzamiento de esta entrada y ya se publicaron nuevas imágenes y videos en la página.  ¡Vaya ya allí!)

 

Aurora austral de Júpiter en infrarrojo tomada por Juno durante su segundo perijove. Crédito: NASA/JPL-Caltech


Agosto 27 de 2016
.  Aurora infrarroja en el polo sur de Júpiter.

En una entrada reciente (¡Juno llegó! ¿ahora qué?) me lamentaba sobre el hecho de que pasarían muchas semanas y hasta meses antes de que nosotros, los impacientes seguidores de la exploración espacial y amantes de los planetas con sex appeal, pudiéramos ver las primeras imágenes y (los más ñoños) los primeros datos de la sonda.

Pues bien, como lo anuncié en esa entrada, el día esperado al fin llegó: el 27 de agosto de 2016 Juno se zambullo nuevamente dentro del profundo “pozo” gravitacional de Júpiter, pero en lugar de hacerlo con los “ojos” cerrados (como lo hizo cuando llegó el 4 de julio) esta vez lo hizo con todos sus “sentidos” en modo “sorpréndeme Júpiter”.

Los datos recabados en este, el segundo perijove de casi 40 que tendrá en su periplo alrededor de Júpiter, fueron transmitidos a la Tierra en los días siguientes, pero solo apenas ayer (3 de septiembre y no el 29 de agosto como se los “prometí” en el cronograma de hace unas semanas), fueron revelados por los encargados de la misión (como decimos en Colombia, ¡muchos angurriosos!).

Quiero compilar aquí un album comentado de fotografías y datos (los que pueda, los que más me gusten o simplemente los que nos suelten los patrones de Juno) enviados por la sonda a lo largo de la misión.  A mí siempre me gustaron las fotos familiares que tienen por detrás un comentario personal de los protagonistas, la mamá o el papá.  Quiero hacer algo parecido con estas fotos, aunque yo no tenga ninguna cercanía con la misión (excepto la de ser un “vuoyerista espacial” que trabaja profesionalmente en ciencias planetarias).  Cada foto vendrá acompañada de un dato científico, una reflexión o simplemente un “Wow!”.

En esta primera versión del álbum encontrarán las fotografías, videos y datos de lo que va de la misión hasta ahora, incluyendo los revelados en este segundo perijove.  En las semanas y meses por venir espero ir mostrando las que serán seguramente las más espectaculares vistas y datos tomados sobre Júpiter hasta ahora.

A diferencia de un álbum familiar, las fotos en este álbum están ordenadas en sentido cronológico inverso (primero las más recientes).


Septiembre 30 de 2016
.  En esta composición en video se puede apreciar de manera más clara la visión que tenía Juno desde su posición privilegiada en una elongada órbita alrededor de Júpiter.

Aurora austral de Júpiter en infrarrojo tomada por Juno durante su segundo perijove. Crédito: NASA/JPL-Caltech


Agosto 27 de 2016
.  Aurora infrarroja en el polo sur de Júpiter. Nunca nadie había visto este lado del planeta (desde la Tierra es imposible y las sondas que lo habían fotografiado antes no tuvieron la oportunidad). La foto fue tomada horas después del perijove del 27 de agosto.


Agosto 27 de 2016
.  El turbulento polo norte de Júpiter.  Otra vista sin precedentes de la turbulenta atmósfera cerca a los polos del planeta.  En estas regiones no hay grandes bloques de hielo como en la Tierra pero si enormes remolinos turbulentos de Hidrógeno.


Agosto 27 de 2016
.  Si de turbulencias se trata, el polo sur no se queda atrás.  En esta foto a la que se ha superpuesto una retícula de latitud y longitud joviana se ve como la atmósfera cambia “subitamente” a los 55 grados de latitud sur, de una “tranquilas” franjas horizontales a un “despelote” turbulento en latitudes más altas.

Agosto 27 de 2016.  ¿Por qué conformarnos con imágenes si podemos escuchar las auroras polares?.  En este video se muestra el “espectro” (frecuencia, intensidad y tiempo) de las ondas radio kilométricas recibidas por Juno durante su sobrevuelo al planeta. El sonido es el que percibiríamos si pudiéramos “escuchar” estas ondas de radio.  El tono de los sonidos es proporcional a su frecuencia de radio (que originalmente es de miles de Hz), la intensidad también.  El tiempo sin embargo ha sido comprimido cientos de veces en tanto la grabación cubre un rango de unas 12 horas.


Agosto 27 a agosto 28 de 2016
.  Así habríamos visto la aproximación de Juno a su segundo perijove si hubiéramos estado en la nave.  La sonda se aproxima desde “arriba” (el norte) dejándose caer como si se la fuera a tragar el gigante.  Naturalmente sale por el sur demostrando que sobrevivió.  Sobresale la gran mancha roja que no parece moverse de su lugar en las decenas de horas que dura este periplo a pesar de la gran rotación del planeta.  La razón es simple: las imágenes fueron tomadas aproximadamente cada 10 horas, justamente el período de rotación de Júpiter, lo que hace que la mancha vuelva a estar en su lugar para cada “selfie”.

 

¡Juno llego! ¿ahora qué?

planetaTres días después de la inserción de Juno en órbita alrededor de Júpiter, el interés por la llegada de la sonda al planeta, aún después de más de mil millones de dólares en inversión, un viaje de miles de millones de kilómetros y 5 años o cerca de 150 millones de segundos de soledad en el vasto espacio interplanerio, se va extinguiendo.  Como en todas las misiones de su tipo la excitación inicial va dando paso a un sentimiento de expectativa e incluso de impaciencia: “bueno pues, ahora que llegó ¿cuándo nos van a mostrar las primera fóticos?”.  Yo soy uno de esos impacientes que no ve la hora de que el equipo de Juno nos empiece a soltar las primeras “golosinas”.  Pero sé que eso no va a ocurrir pronto y es por eso que escribo esta entrada, en parte como una terapia para mi propia impaciencia y en parte para informar a otros impacientes sobre lo que sigue en la misión de la sonda.  Espero encuentren el descanso que merecen.

Aquí esta Juno hoy, 7 de Julio de 2016. Una vista obtenida por el excelente software que NASA ha desarrollado para que podamos seguir de cerca esta y otras misiones interplanetarias, NASA Eye’s. El software es gratuito y puede descargarse tanto para Windows como para Mac.

La pregunta que se hace medio mundo hoy sobre la sonda Juno es ¿cuándo vamos a ver la primera fotico?.  Atrás quedo el interés por la llegada; en pausa están las preguntas más profundas de qué vamos a aprender o qué secretos nuevos nos revelará la sonda.  La mayoría solo queremos saber cuándo empezaremos a ver cosas bonitas.

Lo más ñoños no vemos la hora de ver aunque sea uno de esos diagramas incomprensibles mostrando la intensidad del campo magnético como función de la distancia o la densidad de partículas de alta energía convertidas en sonido. ¡Cualquier cosita es cariño!

Pero todo parece indicar que nos va a tocar esperar un ratico.  Si bien en otras misiones interplanetarias los científicos e ingenieros de la misión, que también tienen mamá, tíos intensos y colegas impacientes, nos han regalado algunas golosinas antes de tiempo, no sabemos si en el caso de Juno la cosa será parecida o si se apegaran de forma juiciosa al itinerario que describo abajo.

Diseño de las órbitas de Juno durante su estadía cerca al planeta. En verde se muestran las "órbitas de captura", es decir las que realiza después de su inserción en órbita joviana (JOI, Jupiter Orbit Insertion). En azul claro las órbitas en las que se estará haciendo ciencia. Los segmentos azules más oscuros corresponden a las maniobras de reducción de período (PRM, Period Reduction Maneuvers). También se muestran en verde, hacia el final de la misión, las dos órbitas previas a la caída programada de la nave sobre las nubes de Júpiter (deorbit). Crédito: NASA/JPL.

Diseño de las órbitas de Juno durante su estadía cerca al planeta. En verde se muestran las “órbitas de captura”, es decir las que realiza después de su inserción en órbita joviana (JOI, Jupiter Orbit Insertion). En azul claro las órbitas en las que se estará haciendo ciencia. Los segmentos azules más oscuros corresponden a las maniobras de reducción de período (PRM, Period Reduction Maneuvers). También se muestran en verde, hacia el final de la misión, las dos órbitas previas a la caída programada de la nave sobre las nubes de Júpiter (deorbit). Crédito: NASA/JPL.

Entonces ¿qué sigue a continuación?  Veamos hora a hora, día a día, mes a mes lo que hará Juno a continuación, para que podamos ajustar nuestras expectativas.

Pero primero algunos términos para entender mejor la información:

  • UTC-5.  Todos los tiempos están dados en tiempo de Colombia que corresponde en esta época del año con el Tiempo Central de Estados Unidos (CST) o simplemente esta 5 horas antes que el tiempo de Greenwich (UTC).
  • Perijove, Apojove, este es el nombre que le dan los “navegadores espaciales” al punto más cercano y más lejano de una órbita alrededor de Júpiter.  La mayor parte de la acción ocurre cerca al Perijove así que tome nota.
  • JOI, Jupiter Orbital Insertion.  Maniobra de inserción de la nave desde una órbita heliocéntrica (alrededor del Sol) a una órbita alrededor de Júpiter.  Esta fue la maniobra de la que fuimos testigos el 4 de Julio.
Eventos específicos sobre las órbitas de captura. En la figura PJ significa "Perijove" (punto de máxima aproximación), "AJ" apojove (punto de máximo alejamiento).

Eventos específicos sobre las órbitas de captura. En la figura PJ significa “Perijove” (punto de máxima aproximación), “AJ” apojove (punto de máximo alejamiento). Crédito: NASA/JPL

 

Tiempo JOI Fecha y Hora Evento ¿Datos o Imágenes?
35 minutos Julio 4,
22:53 UTC-5
Termina la maniobra de inserción en órbita alrededor de Júpiter.  Todos los instrumentos están apagados para evitar cualquier avería durante el encendido del motor principal. Ninguno
 50 horas Julio 7,
1:00 UTC-5
Se encienden los instrumentos científicos y empiezan a adquirir datos. Inicia una fase de calibración de los instrumentos que dura mientras la nave se encuentra en las órbitas de captura. Ojalá
24 días Julio 31,
14:42 UTC-5
La nave alcanza su primer apojove en la “órbita de captura”.  Este es el punto en el que estará más lejos de Júpiter durante la totalidad de la Misión: 114 veces el radio del planeta. En esta fase todos los instrumentos de la sonda se ponen alertas para recoger datos durante la aproximación al gigante. Ojalá
 53.4 días Agosto 27,
7:51 UTC-5
La nave alcanza su primer perijove en la órbita de captura.  Si bien no se supone que Juno empiece a hacer ciencia en esta etapa, se espera que los científicos de la misión realicen las primeras pruebas con los instrumentos cerca a Júpiter. Antes de la llegada al perijove de esta órbita, JunoCam posiblemente envíe las primeras imágenes detalladas del planeta en su aproximación.  Se esperan especialmente imágenes del polo norte del gigante.  En este perijove la nave estará a tan solo 4,150 km de las nubes más altas. ¡Si!
 53.5 días Agosto 27,
11:51 UTC-5
Termina la fase de recolección de datos de la primera órbita de captura, que comenzó 4 horas antes del perijove.  A partir de este momento la nave empezará a enviar los valiosos datos recabados en este primer paso. ¡Paciencia!
 56 días Agosto 29 Las imágenes y datos más espectaculares tomados por la sonda en su máxima aproximación en la primera órbita de captura posiblemente sean revelados durante estos días al público.  Este es el día que todos estamos esperando. Advertencia: podría no pasar nada, todo depende del valor de los datos recabados (si son muy valiosos estarán bajo “embargo”, es decir solo los podrán ver los científicos de la misión). Aún así esperamos que nos suelten alguna cosita. ¡Si!
102 días Octubre 14 Días antes de la maniobra de reducción del período, los instrumentos son apagados nuevamente para evitar cualquier daño durante la encendida del motor.  Esperamos que por aquellos días se revelen datos recogidos durante esta, la segunda órbita de captura. Ojalá
107 días Octubre 19,
13:00 UTC-5
Se enciende nuevamente el motor de la nave para realizar la maniobra de reducción del período (PRM).  Esta es la segunda maniobra crítica de la misión y la final antes de insertarse en la trayectoria final en la que permanecerá hasta febrero de 2018. ¡ojalá todo salga bien! Ninguno
121 Noviembre 2 El primer perijove en una órbita de ciencia.  ¡Comienza la acción! Ojalá
122 Noviembre 3 A partir de este momento todo los seres humanos podremos participar en la decisión de qué partes de la atmósfera de Júpiter observar durante los próximos perijoves.  Esta es una campaña divulgativa dirigida especialmente a escuelas de todo el mundo.  Este es el sitio de JunoCam: https://www.missionjuno.swri.edu/junocam. ¡Sí!
121 Febrero 20 (2018),
6:39 UTC-5
Juno muere en medio de las nubes de Júpiter Ya todo esta consumado

Si me alcanzan las ganas y el tiempo, estaré actualizando esta tabla con nuevos eventos o corrigiendo los tiempos de los eventos descritos.  ¡Manténgase sintonizado!

Tramos de las órbitas durante las aproximaciones al planeta en la fase de ciencia de la misión. Las trayectorias están dibujadas desde un sistema de referencia que rota con el planeta. Por eso tienen esta curiosa forma

Tramos de las órbitas durante las aproximaciones a Júpiter en la fase de ciencia de la misión. Las trayectorias están dibujadas desde un sistema de referencia que rota con el planeta. Por eso tienen esta curiosa forma. Crédito: NASA/JPL/Caltech.

Para saber más:

Júpiter para Curiosos

Después de 5 años y 35 minutos de “apretar el asterisco”, los científicos y técnicos de la misión Juno al planeta Júpiter han podido al fin descansar.  La nave se encuentra a esta hora “parqueada” comodamente en una elongada órbita alrededor del planeta, esperando los próximos “perijoves” para empezar a hacer un montón de ciencia.  Lo que es a mi como divulgador científico y maestro por igual, me encanta utilizar datos curiosos para acercarnos a la ciencia y en este caso para que entendamos la importancia que para todos en el mundo de las ciencias planetarias tiene esta misión.  He aquí una colección de datos curiosos sobre Júpiter, sus lunas y naturalmente sobre la sonda Juno que compile el día de la llegada de la nave al planeta.  Como siempre mis seguidores en twitter (los de verdad y los de mentiras) los leyeron primero allí.  Aquí los reproduzco agregando uno que otro detalle que no me cupo en 140 caracteres

“¡Hoy es día de #Jupiter! En lo sucesivo y hasta que se apaguen los quemadores de #Juno voy a soltar datos curiosos sobre el planeta y la misión
Julio 4 de 2016
http://bit.ly/trino-datos-jupiter

Ir rápido: Una imagen dice más que mil palabras1,000 TierrasSorpresasAuroras volcánicas. Júpiter mortalCámara fritaMisión suicidaLa patadita de la buena suerteJEDIHumedad en JúpiterJúpiter, un lugar “oscuro”Una forma anormal. Radiografiados por Júpiter. Miel de Júpiter. Enfant Terrible. Jupiter FM. La constelación magnética. Dínamo. Auroras a unos kilómetros. Auroras en esteroides. Una aplastante realidad.

Una imagen dice más que mil palabras

¿De qué tamaño es #Jupiter y su mancha roja? (¡fantástica animación de @PlanetarioMed!)
http://bit.ly/29kgKvt

Crédito: Planetario de Medellín

Crédito: Planetario de Medellín

1,000 Tierras

#Jupiter tiene un volumen 1421 veces mayor que la Tierra pero en él cabrían solo 901 Tierras
¿por qué?
http://bit.ly/29OCIaP

Crédito: Mark Garlick/Science Photo Library. Tomada de: Discover Magazine

Crédito: Mark Garlick/Science Photo Library. Tomada de: Discover Magazine

Este es un asunto un poco truculento.  Estamos acostumbrados a escuchar en astronomía, a veces, que el Sol es 100 veces más grande que la Tierra y otras que es millones de veces mayor ¿cuál es la verdad?.

Es importante que al comparar cuerpos astronómicos (o terrestres) siempre aclaremos si estamos comparando su tamaño (diámetro, radio, lado), su volumen o su masa.  Por ejemplo Júpiter tiene un tamaño (diámetro) 11.2 veces mayor que el de la Tierra.  Esto quiere decir que si se pone a Júpiter en una mesa habría que poner 11.2 Tierras una encima de la otra para igualarlo en “altura”.

Pero ¿cuántas tierras caben adentro de Júpiter?.

Un cuerpo esférico con un diámetro 11.2 veces mayor que la Tierra tiene un volumen aproximadamente 1400 veces mayor.  Eso significa que si fundiéramos la roca de ~1400 Tierras podríamos hacer una bola de roca fundida del tamaño de Júpiter.  Pero no significa que podamos acomodar las 1400 pelotas dentro de una esfera hueca con el tamaño del planeta.  Si se ponen una encima de otra las esferas dejan espacios vacíos entre ellas.  Como resultado, después de acomodar 1400 Tierras el volumen ocupado por ellas sería mayor a 1,400 veces el volumen de cada esfera. ¿Ven el problema?

Fue Johannes Kepler el primero en proponer una solución al problema.  Según Kepler si se acomodan con cuidado esferas, una encima de la otra en una configuración conocida como “cúbica centrada en la cara” (ver imagen abajo) del volumen ocupado por todo el conjunto solo el 74% sería ocupado por las bolas.  Sin embargo acomodar cientos de esferas una encima de otra en un arreglo tan ordenado sería más que una hazaña.  Si al contrario las lanzamos al azar adentro de una esfera hueca del tamaño de Júpiter, del volumen total de la esfera solo el 64% sería ocupado por las bolas más pequeñas.

Naranjas acomodadas de la forma más compacta según Kepler y acomodadas al azar

Naranjas acomodadas de la forma más compacta según Kepler y acomodadas al azar

En conclusión si usamos 64% x 1400 es decir unas 900 Tierras podríamos llenar el interior de Júpiter.  Pero si nos esforzamos con la paciencia de monje Tibetano podríamos acomodar hasta 75% x 1400 Tierras adentro del gigante, es decir casi 1,000 Tierras o 100 más que en el caso anterior.

Sorpresas

Cada misión a #Jupiter ha traído sorpresas: Pioneers, planeta líquido; Voyagers, anillos; Galileo, ¿poca agua?
http://bit.ly/29kh39y

Júpiter ha sido visitado por más de 6 sondas desde los años 70; la mayoría de ellas simplemente sobre volaron el planeta.  ¿Quién no recuerda las imágenes espectaculares de las Voyager que conocimos por estas latitudes en los años 80? Solo una de ellas (además de Juno por supuesto) se parqueo a su lado y estudio en detalle el planeta y sus lunas, la nave Galileo.  De todas hemos recibido detalles que no nos esperábamos.  Si bien en el trino original mencione que las Voyagers nos habían revelado la existencia de los anillos, mi buen amigo Julian Mauricio Arenas me corrigió.  Fueron las Pioneers las que descubrieron los anillos.  Las Voyagers nos trajeron otros secretos como por ejemplo la existencia de volcanes activos en la superficie de Io.  Estamos ansiosos por conocer los secretos que nos enviara Juno.

Auroras volcánicas

A diferencia de la Tierra, las partículas responsables de las auroras en #Jupiter son de Io y no del Sol  http://bit.ly/siderofilia-jupiter
http://bit.ly/29qLo86

Auroras de Júpiter en Ultravioleta. Crédito: NASA/HST

Auroras de Júpiter en Ultravioleta. Crédito: NASA/HST

El enlace en el trino apunta a una entrada de mi blog Siderofilia de Investigación y Ciencia que escribí a propósito del impresionante campo magnético de Júpiter.  La imagen arriba no acompañaba el trino original.

Júpiter mortal

Si viajaras al lugar donde esta #Juno hoy sin protección, morirías en menos de 1 hora
http://bit.ly/29xuqYE

Radiación en Júpiter

Los niveles de radiación en los cinturones de radiación de Júpiter dentro de los que se estará moviendo Juno pueden producir en casi cualquier cuerpo que pongamos allí una deposición de energía de varias decenas de millones de rads.  1 rad equivale aproximadamente a 0.002 calorías de radiación absorbidas por kilogramo.  Se calcula que una exposición sostenida de 200 rad empieza a producir quemaduras en la piel.  Los “rem” de la figura son unidades sutilmente diferentes a los rads.   Sin embargo para el cuerpo humano una exposición de 1 rem equivale aproximadamente a 1 rad.

Cámara frita

#JunoCam q’tomará las mejores fotos d’#Jupiter, se “freirá” por la radiación después de solo 7 órbitas
http://bit.ly/29u2fs0

Fotos de la JunoCam tomadas en el sobrevuelo de Juno a la Tierra en 2013

Fotos de la JunoCam tomadas en el sobrevuelo de Juno a la Tierra en 2013

Las primeras fotos que recibamos de Júpiter serán tomadas por la JunoCam, la única cámara en luz visible a bordo de Juno.  La cámara que tiene propósitos más de divulgación que de investigación científica, fue probada en su sobrevuelo a la Tierra (al recibir de nuestro planeta la patadita final que necesitaba para alcanzar a Júpiter) en el año 2013.  Lo triste es que los diseñadores calculan que la electrónica de la cámara se irá deteriorando por la exposición a la radiación a medida que avance la misión.  ¡Esperamos que se equivoquen!

Misión suicida

Hablamos del inició de #JunoMission, pero ¿cómo terminará?. ¡se suicidará dentro de #Jupiter!
http://bit.ly/29iQ26G

Es interesante anotar que una de las razones por las cuáles los diseñadores de la misión decidieron lanzarla a las nubes del planeta en lugar de dejarla vagar, tal vez frita por la radiación, alrededor del planeta por años, es el riesgo de contaminar sus lunas con “polizones” biológicos que puedan estar atrapados entre los fierros de la nave (obviamente en estado de hibernación microbiana).  ¡Muy cuidadosos!

La patadita de la buena suerte

#Juno recibió un empujón de la Tierra de 7 km/s. Nuestro planeta perdió 1 trillonesima de m/s
http://bit.ly/29u48Fo

JEDI

#Juno lleva a bordo un JEDI* para q’le ayude con la “Fuerza” (*Jupiter Energetic particle Detector)
http://bit.ly/29qUkKC

El sensor JEDI de partículas que lleva Juno

El sensor JEDI de partículas que lleva Juno

El JEDI es el sensor que nos ayudará a entender mejor el ambiente de radiación de Júpiter.  Es único en tanto permite capturar partículas de mucha energía provenientes de distintos ángulos al mismo tiempo.  Vamos a ver que nos dice sobre el medio ambiente de Júpiter.

Humedad en Júpiter

Es todavía un misterio cuánta agua, carbono o nitrógeno hay dentro de #Jupiter ¡#Juno ayúdanos!
http://bit.ly/29qUBNK

La cantidad de agua dentro de Júpiter es un misterio

La cantidad de agua dentro de Júpiter es un misterio.  Crédito: Markus Reugels / Rex Features

En los años 90 cuando una sonda atmosférica enviada por el orbitador Galileo se sumergió en la atmósfera encontró menos agua de la que esperaban los expertos jovianos.  Júpiter se formo muy lejos del Sol y debería contener grandes cantidades de agua y otras sustancias volátiles.  Hoy no sabemos si fue un golpe de mala suerte (si la sonda cayo en un sitio de la atmósfera de Júpiter particularmente seco) o si es el estado general de la atmósfera del planeta.  Juno nos ayudará a resolver el misterio.

Júpiter, un lugar “oscuro”

Con los enormes paneles solares de #Juno a la distancia de #Jupiter se pueden encender… 5 bombillos
http://bit.ly/29qW7zq

Los enormes paneles de Juno en el laboratorio antes de ser lanzados

Los enormes paneles de Juno en el laboratorio antes de ser lanzados

Juno no es una nave con paneles solares sino más bien unos paneles solares con instrumentos científicos. Las grandes aspas que caracterizan la nave le garantizan la energía necesaria para operar en el espacio.  A diferencia de otras sondas jovianas, Juno es la primera que no lleva baterías nucleares en su periplo.  Toda su energía viene del Sol.  Pero a la distancia de Júpiter el brillo del Sol es casi 25 veces menor que en la Tierra, lo que hace más complicado la operación de una nave hambrienta de energía.

Una forma anormal

La órbita de #Juno no es una elipse normal (precesa) porque #Jupiter no tiene una forma normal
http://bit.ly/29hVDtd

La órbita de Juno no se cierra sobre si misma debido a la forma del planeta

La órbita de Juno no se cierra sobre si misma debido a la forma del planeta

Desde la escuela nos enseñan que todos los cuerpos astronómicos pequeños dan vuelta alrededor de los más grandes en perfectas órbitas elípticas (ovaladas), que se repiten hasta la eternidad, tal y como lo demostró Newton hace unos de 350 años.  No ese es el caso de las órbitas de las naves como Juno que se aproximan a gigantes achatados como Júpiter.  Al no ser completamente esféricos sus campos gravitacionales no son tan perfectos como se los imagino Newton y de la misma forma las órbitas son imperfectas también.

Júpiter es casi 10% más pequeño en los polos que en el ecuador

Júpiter es casi 10% más pequeño en los polos que en el ecuador

Radiografiados por Júpiter

De modo que quisieras estar donde estará #Juno hoy…
http://bit.ly/29hZXNt

Radiación en Júpiter

Unas horas en los cinturones de radiación de Júpiter, entre los que se estará moviendo Juno en los próximos meses, equivalen a tomarse 100 millones de radiografías dentales.  ¡Mejor nos quedamos en casa!

Miel de Júpiter

La densidad media d’#Jupiter es aproximadamente la misma del Sol y de la miel de Maple
http://bit.ly/29xI0Lu

Densidad media de Júpiter

Si metes a Júpiter en un recipiente gigante (de dimensiones astronómicas literalmente) y lo revuelves con fuerza por mucho tiempo (como preparando una natilla ¡pero aún más!), la sustancia resultante tendría la misma consistencia de la miel.  Es importante aclarar que no es que esa sea la consistencia del interior del planeta, que es más denso que eso por la presión.  Como me decía alguien en twitter, Júpiter es literalmente un buen destino para planear una “luna de miel”.

Enfant Terrible

Cuando #Jupiter nació era dos veces más grande de lo que lo vemos ahora
http://bit.ly/29iVnLa

Júpiter en el pasado

A diferencia de la Tierra que esta hecha de “fluidos” relativamente incompresibles (no “incomprensibles”, ¡pilas!), Júpiter se ha venido comprimiendo desde que nació.  Lo hace actualmente a un ritmo de 2 centímetros por año, aunque mide de lado a lado 140 millones de centímetros de modo que no lo veremos desaparecer pronto.  Al comprimirse se calienta y ese calor lo emite en la forma de luz infrarroja.  La cantidad de luz que produce de esa forma es más o menos igual a la que le llega desde el Sol.  En comparación la cantidad de calor que produce nuestro planeta (principalmente por la radiactividad de sus rocas) es 1,000 veces menor que la que recibe del Sol.

Jupiter FM

#Jupiter es la segunda estación de radio más poderosa del Sistema Solar
http://bit.ly/29xJQMr

Las ondas de radio son producidas por partículas cargadas (principalmente electrones) que se mueven en bucles en el campo magnético del planeta.  Fue precisamente observando estas ondas de radio que supimos antes de que llegará cualquier nave, que Júpiter tenían un poderoso campo magnético.

La constelación magnética

Si pudiéramos ver la magnetósfera de #Jupiter en el cielo esta noche ¡sería más grande que la luna!
http://bit.ly/29xLy0p

Estamos hablando de ver un “cuerpo” situado a más de 700 millones de kilómetros de la Tierra ¡nada más miren el tamaño de esto visto en el cielo!  Y eso sin mencionar que la cola de la magnetosfera va hasta más allá de Saturno de modo que en ciertas condiciones la magnetosfera podría cubrir buena parte del cielo nocturno.

Dínamo

Después de #Juno el dínamo de #Jupiter (donde nace su magnetismo) será el mejor entendido de Sistema Solar
http://bit.ly/29nJZkH

Dinamo de Júpiter

Simulación que muestra la compleja estructura del dínamo de Júpiter en el interior del planeta. Crédito: J. Wicht, MPS

El “dínamo” es un complejo mecanismo físico responsable por convertir un minúsculo campo magnético en una monstruosa envoltura de campos y partículas alrededor de un planeta.  Funciona donde haya un fluido capaz de conducir la electricidad (en este caso el interior de Júpiter es en un 80% un líquido conductor hecho de Hidrógeno), rotación y mucha turbulencia (inducida por el calor que produce el planeta).  La Tierra también tiene su dinamo, pero este solo opera en el núcleo del planeta.  A diferencia del dínamo de la Tierra, que debería ser el mejor entendido, el dínamo de Júpiter es “visible” sin impedimentos si se pone lo suficientemente cerca un sensor de campo magnético.  Esto es lo que hará justamente Juno.  En la Tierra la cosa es mas complicada porque entre el dínamo y nuestros instrumentos hay medio planeta de roca (el manto de la Tierra) y una capa sólida con propiedades magnéticas (la corteza de la Tierra) que interfiere en las observaciones.  Es por eso que el de Júpiter después de Juno será el dínamo mejor entendido del Sistema Solar.

Auroras a unos kilómetros

Así se ven las auroras de #Jupiter desde 150 millones de kilómetros ¿se imaginan las imágenes de #Juno tomadas a menos de 500,000 km?
http://bit.ly/29nLpf6

Crédito: NASA/HST

Crédito: NASA/HST

Esta imagen fue tomada con el telescopio espacial Hubble a más de 700 millones de kilómetros de Júpiter (no 150 millones como dije en el trino).  Las imágenes son tomadas en ultravioleta (por eso se ven de colores un poco extraños).  Ya se imaginaran las imágenes que vamos a recibir de Juno que tiene las “narices” pegadas a Júpiter.  ¡Este pensamiento solo me hace salivar!

Auroras en esteroides

Las auroras de #Jupiter son 5 veces más grandes que las de la Tierra… perdón, ¡que toda la Tierra completa!
http://bit.ly/29wJ1UA

Auroras de Júpiter y auroras de la Tierra

El montaje lo capture durante una de las ruedas de prensa previas a la llegada de Juno. La imagen de las auroras de Júpiter es del Hubble

Una aplastante realidad

Si pusiéramos a la Tierra en el centro de #Jupiter se aplastaría hasta un tamaño similar al de Marte
http://bit.ly/29lUnLe

Tierra y Marte

Se calcula que la presión en el centro de Júpiter es inmensa: 80 millones de veces mayor que la presión en la atmósfera de la Tierra (que es a su vez igual a 10 toneladas por metro cuadrado).  A esas presiones la materia se comporta de formas todavía desconocidas (los experimentos más extremos en la Tierra solo logran producir presiones cercanas a los 5 millones de atmósferas).  Lo que si sabemos es que cualquier material por duro que sea ocuparía un volumen mucho menor que el que ocupa en el vacío.  Así, si la Tierra fuera transportada hasta allí, a las inmensas presiones reinantes en este infierno posiblemente se contraería hasta el tamaño de Marte (tal vez más o menos, no sabemos exactamente).  Incluso el hipotético núcleo rocoso que se sospecha tiene el planeta y que pesa hasta 14 veces lo que pesa la Tierra esta comprimido a un tamaño similar al de nuestro planeta.

 

Indignación con cara de Colombiano

Colombia es uno de los países con más leyes y burocracia del mundo (no tengo fuentes para soportar esta afirmación, pero podría apostarlo).  Una de las razones de este mal endémico de nuestro país es la desconfianza, el principio de “presunción de culpabilidad”: Nadie [especialmente en Colombia] es inocente hasta que no pruebe lo contrario.

Cada que intentas hacer un trámite, comprar una propiedad o publicar algo, debes primero probar vehementemente que no le estas robando a la gente o al estado. La reacción del estado a esto es que cada vez que alguien (una sola persona) comete una falta, las autoridades colombianas corren a inventar una norma que impida que los otros cuarenta y punta millones de colombianos podamos cometer la misma falta (por improbable que sea).

A los colombianos de a pie se nos ha “pegado” esta desconfianza.  A muchos de nosotros, cuando alguien es exitoso o consigue triunfos que nos parecen increíbles, lo primero que se nos viene a la cabeza es la frase “ahí debe haber gato encerrado”.  La primera reacción de un colombiano promedio ante el talento o los logros increíbles de otro colombiano es, como reza el dicho, “de eso tan bueno no dan tanto”.  A veces lo decimos abiertamente, otras veces lo reservamos para la intimidad.   Pero, no lo neguemos.  Lo hacemos frecuentemente.

Por eso hoy, cuando un Mexicano (pero podría ser también un colombiano aunque posiblemente de serlo diríamos que es un envidioso) nos demuestra que alguien en el que habíamos confiado “ciegamente” (en realidad alguien con el que simplemente habíamos aplicado el principio de “todos somos inocentes antes de que se pruebe lo culpable”) nos había estado engañando por años, yo no puedo sino sentir pena por la cultura colombiana.

Cuando por fin habíamos creído en alguien sin mirarlo con los “ojos entrecerrados” pensando “usted es un Colombiano e hizo eso… ¡yo no creo!… pruébelo”; cuando no nos habíamos ocupado de investigar a fondo el producto del talento sin dudar que pudiera darse también en nuestro país, ¡pum! terminamos engañados.

Si todavía no adivinan de qué les estoy hablando, échenle una mirada a la siguiente presentación (dar click en la imagen para ir a la presentación en Slide Share):

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 7.38.36 a.m.

Hace unos meses escribí en este blog una entrada, “Indignación con cara de Astrofotógrafo” en la que lamentaba el hurto que había sufrido Leonardo Delgado Ariza de su equipo fotográfico.  Confieso que nunca verifique si esa información era veraz y al sol de hoy no sé realmente si el robo del que hablaba en esa entrada ocurrió realmente.  Confié ciegamente en que lo que él decía era verdad.  Me deje llevar por el principio fundamental del derecho “Leonardo es inocente hasta que alguien demuestre que no lo es”.  Si fuera una entidad del estado tal vez le habría pedido a Leonardo copia de la denuncia y dos testigos con cédula.

Repito que no sé realmente si el hurto del que trataba la entrada ocurrió realmente; lo que si es cierto es que todas las evidencias mostradas por Pablo Loonie Pacheco, autor de la juiciosa investigación que cito arriba, parecen demostrar que me equivoque en mis juicios sobre la calidad del trabajo astrofotográfico de Leonardo (trabajo que todavía no alcanzo a distinguir de sus elaborados montajes).

A pesar de todo (y otra vez apelando a la buena fé) confió que Leonardo tenga fotos que son realmente suyas.  Entre todas las fantásticas imágenes que nos mostraba, deben haber cosas de su propia factura.  Seguro que sí.  Tampoco dudo de su trabajo muy loable con los niños en Bogotá.  Me duele, sin embargo, que el logo de su organización quede vinculado con esta situación tan bochornosa (espero no tener después que admitir que también estaba equivocado en esto… ¡si ven!… ya me estoy comportando como el típico colombiano).

Escribo esta entrada para reconocer mi error y ofrecer disculpas a todos aquellos a los que transmití mi sentimiento de solidaridad con alguien que escondía un oscuro secreto.

Personalmente creo que la solidaridad no es mala incluso cuando se trata de alguien que ha hecho algo indebido.  Pero es cierto que se siente mucha indignación cuando uno ha entregado su confianza (y hasta su plata) a alguien que tenía un secreto de esas dimensiones.

Por ahora he suspendido el acceso a esa entrada (no la he borrado, en caso de que alguien quiera verificar algo sobre ella).  Por respeto a la verdad, sin embargo, presento aquí copia de algunas de las imágenes que publique en ese entonces como si fueran auténticas o de la autoría de Leonardo, esta vez con el debido reconocimiento de sus autores legítimos y con la prueba de que algunas (no sé si todas) estaban severamente trucadas.

La buena fé de los Colombianos que trabajamos en Astronomía, esta hoy de “luto”.  Sin embargo no podemos bajar la guardia y caer nuevamente en la desconfianza.  Hoy reconocemos que alguien nos engaño.  Que no sea esta una excusa para mañana no confiar en nuevos talentos colombianos.  Es cierto que en lo sucesivo seremos más cuidadosos.  Pero ser cuidadoso y no apresurarse, no significa pensar que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 7.58.42 a.m.

Análisis realizado por Cesar Cantú Quiroga de una de las imágenes de Leonardo Delgado que publique en mi entrada original.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.01.20 a.m.

Análisis de los analemas publicados por Leonardo realizado por Pablo Loonie Pacheco que muestra que la inclinación del patrón es el mismo respecto al horizonte cuando debería cambiar dependiendo de la hora (altura sobre el horizonte en la que fue tomado). Crédito de la comparación: Pablo Loonie Pacheco.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.04.01 a.m.

Superposición de la imagen publicada por Leonardo (y reproducida por mí en mi entrada) y la imagen original tomada por Dean Rowe, el autor legítimo.  Crédito de la superposición: Pablo Loonie Pacheco.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.06.38 a.m.

Captura de pantalla 2016-03-15 a las 8.07.19 a.m.

Comparación de una de las “increíbles” imágenes de Leonardo con una simulación de la configuración del mismo evento.  Se puede ver que el tamaño de Júpiter en el montaje arriba esta exagerado y que falta Ganymedes que tiene un brillo similar a las otras lunas.  Crédito: Pablo Loonie Pacheco.

 

 

 

 

Redescubriendo las Ondas Gravitacionales

Hoy 11 de febrero de 2016, el equipo científico de LIGO, el Laser Interferometer Gravitational wave Observatory, anunció la que es posiblemente una de las noticias más esperadas en la Astronomía Observacional del último siglo: la posible detección directa de ondas gravitacionales.  El logro científico y tecnológico es realmente alucinante.  Su significado para la Física Teórica y la Astronomía, sin embargo, se ha visto, desde mi muy personal punto de vista, exagerado; especialmente en algunos aspectos en los que para cualquiera que conozca la historia de la física en el siglo xx, resulta increíble el aparente desconocimiento de algunos, de lo ya conseguido en esta área.  He aquí una “perorata” de por qué deberíamos ver con una conciencia más amplia de la historia de la búsqueda de las ondas gravitacionales, este sonado hallazgo. 

“La detección de ondas gravitacionales (OG) será en realidad un logro más técnico que científico. Las OG en realidad se descubrieron en 1974
Enero 13 de 2016
http://bit.ly/trino-LIGO

Un meme que refleja el sentir de algunos científicos

Un meme que refleja el sentir de algunos científicos

Mientras me preparaba para escribir esta entrada de Blog, Walter Tangarife, un buen amigo y destacado Físico Teórico Colombiano, me enviaba por correo una entretenida y clara entrada de Blog de Matt Strassler, escrita horas antes del sonado anuncio de LIGO.

Para quienes puedan leer en inglés fluidamente y prefieran una voz “autorizada” en lugar de la opinión de un Astrofísico paisa amargado como yo, vayan directamente a este enlace;  Matt, esencialmente, presenta en detalle algunas de las ideas y posiciones que quiero exponer a ustedes aquí (es un honor para mí que alguien de su estatura piense parecido).  Si después de leerla les quedan ganas, vuelvan aquí para leer lo que queda de esta entrada.

Mi sentimiento acerca del anuncio de LIGO esta claramente reflejado en el Meme con el que comienza esta entrada.  Sin dejar de reconocer la importancia del hallazgo (que se anunciará en tan solo unos minutos) y reconocer que estoy tan emocionado como cuando Colombia se gano el Miss Universo en dos ocasiones consecutivas (aunque la segunda solo fue una broma de mal gusto), hay algo que me deja un mal sabor de boca.

Ese algo es la idea que parece verse reflejada en casi todo lo que veo escrito por ahí, de que las ondas gravitacionales no se habían descubierto todavía y que el hallazo de LIGO representa un “salto cuántico” en nuestra comprensión de la naturaleza de este fenómeno.

Si bien no todos los que escriben blogs o notas de prensa sobre esto, son tan tontos como para no entender que esta no es la realidad estricta, también es cierto que el gran público, que es dado en consumir información sin poca digestión, merece que se le insista vehementemente en la realidad objetiva detrás de algunos descubrimientos espectaculares.  Casos recientes (y otros no tan recientes) como el de los neutrinos superlumínicos, el descubrimiento de la huella de “paquetes” de ondas gravitacionales en la radiación de fono o de bichos en un meteorito marciano, son pruebas fehacientes de que los comunicadores y científicos debemos ser más responsables al anunciar estas cosas que nos emocionan.

Las ondas gravitacionales existen y revolotean por todo el Universo.  Punto.  De esto no hay absolutamente ninguna duda.  Pero usted puede decir “tampoco había ‘duda’ de que existía el Bosón de Higgs y sin embargo se construyo el LHC para detectarlo”.  Pero el caso es bien distinto.

Las existencia de las Ondas Gravitacionales fue primero intuida por Einstein a principios del siglo xx cuando desarrollaba su teoría de la Relatividad Especial y sembraba las bases de su Relatividad General; lo hizo al reconocer que la influencia de la gravedad no podía llegar instantáneamente de unos cuerpos a otros.

Su teoría de la relatividad (que ha sido confirmada una y otra vez y que hoy no es solo una teoría, sino el cuerpo teórico sobre el que se formulan TODAS LAS TEORÍAS físicas), afirma que algo que transporte información, incluyendo un “hey Luna, estoy aquí, orbítame”, no puede propagarse instantáneamente entre dos puntos del espacio.

Así, si yo quito instantáneamente la Tierra, razonaba Einstein entre 1905 y 1907, la Luna solo se daría cuenta un poco más de un segundo después, de la ausencia de su “patrona” gravitacional.

¿Pero que transporta ese mensaje gravitacional entre los cuerpos?, se preguntaba Einstein en aquellos años.  No fue solo sino hasta que hubo completado su obra intelectual más maravillosa, la Teoría General de la Relatividad (y de cuya historia hable recientemente en esta página), cuando por fin encontró la respuesta: el espacio-tiempo es elástico, como una tela, y si se lo hala por aquí, el halon se propagará por el resto de la “tela” a una velocidad muy grande pero finita (la misma velocidad de la luz, ¿no es increible?).

A todos los fenómenos en los que información pura (no materia) viaja de un lugar a otro a través de un “medio” (materia, fuerzas o espacio-tiempo) y satisface ciertas propiedades matemáticas, lo llamamos una onda (o chisme físico, para los amigos).

A los chismes de espacio-tiempo las llamamos “ondas gravitacionales” (a mi me gusta más “ondas de espacio-tiempo“).

Pero una cosa es una intuición de Einstein o una predicción de una teoría muy bonita (pero falible como todas) y otra es ver el fenómeno o sus efectos en vivo y en directo.

Eso fue justamente lo que DESCUBRIERON en la década de los 70 y 80, Russell Alan Hulse and Joseph Hooton Taylor, Jr., observando el extraño baile de una binaria de estrellas de neutrones (la primera descubierta jamás) usando el para ello entre otros el radio telescopio de Arecibo.

Las estrellas de Neutrones son versiones aumentadas de los núcleos atómicos.  Como nadie sabe que es un núcleo atómico, difícilmente podría entender lo extremas de las condiciones alrededor de una estrella de neutrones.  Pero bueno, solo créanme (como tuve que hacerlo yo en mi momento).

Entre las cosas extrañas que pasan alrededor de las estrellas de neutrones esta el hecho de que el espacio-tiempo esta fuertemente arrugado, al punto que es difícil confundir esas arrugas con una “fuerza mágica de atracción” como confundió Newton el espacio-tiempo arrugado alrededor de la Tierra.

Si al espacio-tiempo arrugado alrededor de un bicho de estos le agregas la presencia de otro bicho similar que para colmo se mueve alrededor del primera (recuerden que forman un par binario), las cosas con el espacio-tiempo se ponen “peludas”.

Lo primero que pasa es que cuando se “mira” el objeto desde la distancia, la gravedad que produce cambia periódicamente con el tiempo (esto debido justamente a qué desde ellas salen ondas de espacio-tiempo contándonos que allí hay una binaria de estrellas de neutrones).  Pero crear estos “chismes gravitacionales” no es gratuito.  Si dos personas se sientan a chismosiar todo el día en una ventana gastarán su energía hasta quedar exhaustas y tal vez morir.

Eso es justamente lo que pasa con las estrellas de neutrones binarias.  De tanto chismosiar al resto del universo de que están juntas dándose vueltas, consumen su energía.   ¿Se enfrían entonces?.  Por suerte las estrellas de neutrones tienen energía por todas partes.  La energía que se va en la forma de ondas gravitacionales, la sacan del movimiento una alrededor de la otra.  Como resultado, las dos empiezan a aproximarse mutuamente orbitando su centro común de movimiento en tiempos cada vez menores.

Si se usa un radiotelescopio suficientemente poderosos podrás ver el cambio en el movimiento de las estrellas de neutrones a medida que emiten Ondas Gravitacionales.  Ese fue justamente (parte) de los descubrimientos de Husle y Taylor que los llevo finalmente a ganar el premio Nobel en 1993.  Fue este también justamente el momento en el que descubrimos las ondas gravitacionales.

Comparación de las observaciones de las propiedades del pulsar binario de Husle-Taylor y la predicción de la Relatividad usando ondas gravitacionales. La coincidencia es perfecta. Este gráfico marco el descubrimiento de las ondas gravitacionales en 1974.

Comparación de las observaciones de las propiedades del pulsar binario de Husle-Taylor y la predicción de la Relatividad usando ondas gravitacionales. La coincidencia es perfecta. Este gráfico literalmente demuestra que las ondas gravitacionales existen.

¿Y entonces? ¿por qué tanta bulla con LIGO?  Lo que ha descubierto LIGO (ya lo puedo decir en presente porque mientras termino de escribir veo las redes sociales invadidas de los resultados espectaculares anunciados por el equipo del detector) es, no solo un fenómeno similar al descubierto por Husle y Taylor, la perdida paulatina de energía y posterior coalescencia de dos objetos de masas enormes, dos agujeros negros de más de 20 veces la masa del Sol, sino que además la DETECCIÓN DIRECTA de las ondas gravitacionales, los chismes, que emergieron durante este fantástico evento.

Representación artística más los datos tomados por LIGO de la coalescencia de dos agujeros negros de más de 20 veces la masa del Sol. Las curvas azul y roja representan las "observaciones" y la predicción de la teoría de Einstein. Juzguen por su cuenta la coincidencia entre ambos. Crédito: LIGO/NSF.

Representación artística más los datos tomados por LIGO de la coalescencia de dos agujeros negros de más de 20 veces la masa del Sol. Las curvas azul y roja representan las “observaciones” y la predicción de la teoría de Einstein. Juzguen por su cuenta la coincidencia entre ambos. Crédito: LIGO/NSF.

LIGO no ha descubierto las ondas gravitacionales.  Eso es claro.  Pero las ha detectado por primera vez y todos estamos felices por ello.

La mejor noticia de todas es que el día de hoy marca el nacimiento oficial de una nueva rama de la Astronomía: la Astronomía no electromagnética; es decir aquella que no depende de la luz y de otras ondas electromagnéticas para detectar cosas que están muy lejos.

A diferencia del pulsar binario de Husle y Taylor, los agujeros negros bailarines de LIGO nunca fueron vistos por un radiotelescopio o un telescopio en otras longitudes de onda.  Todo lo que sabemos ahora de este par (es decir lo que sabemos desde hace unos minutos cuando lo anunciaron oficialmente) lo aprendimos única y exclusivamente a partir de las ondas gravitacionales detectadas por LIGO.

Como dicen los anuncios publicitarios “ningún fotón fue herido o capturado en esta película”.

Pero insisto. La detección no es igual al descubrimiento.  Estamos frente a un “salto cuántico” tecnológico, mas no a uno científico.  En esto podrían discrepar muchos de mis colegas.  Las posibilidades científicas que se abren en la ciencia son muchas, pero todo hay que decirlo, incluso en los momentos más emocionantes.  En realidad todos sabíamos que las ondas gravitacionales estaban ahí desde hace décadas.

Término con algo que me gusta aún más de todo esto y que se lo leí hace un par de horas a Matt (recuerden leer la maravillosa entrada de blog que recomende al principio): descubrir la coalescencia de dos agujeros negros es aún más espectacular para confirmar las predicciones de la Relatividad General que detectar unas ondas que sabíamos existían desde la presidencia de Reagan.

Para saber más:

  • Entren a Google y escriban: “Gravitational+Waves+LIGO” y si no encuentran lecturas que los satisfagan están en la olla.
  • Aún así les recomiendo esta nota de prensa publicada por mi buen amigo Juan Rafael Martínez en el periódico El Tiempo de Colombia: este enlace.
  • Para los más ñoños lean el paper original anunciando el descubrimiento: este enlace.
  • Aquí hay un interesante recuento histórico de la búsqueda de ondas gravitacionales en el último siglo: este enlace.
  • Una entrevista exclusiva con Einstein acerca de la detección de las ondas gravitacionales: este enlace.

Notas:

  • Edison en los comentarios hace unas precisiones que considero muy pertinentes y que han implicado cambios sutiles en el texto (resaltados en rojo).  La más importante es recordarnos que en realidad 1974 es tan solo el año en el que se descubrió la binaria de estrellas de neutrones.  En realidad las medidas que llevaron a confirmar que su período orbital estaba cambiando tal y como lo predecía la relatividad fue un trabajo que se extendió, casi una década, entre 1973 y 1982.  En mi “defensa” debo decir que la fecha de nacimiento de la Teoría Cuántica también se cifra en el año 1900, con el trabajo de Planck sobre la radiación de cuerpo negro, aunque todos sabemos que la teoría cuántica en realidad fue “entendida” y desarrollada durante dos décadas después de eso.

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